-¡Shh! ¡Pasad! No hagáis ruido que todavía está durmiendo.- Un susurro de David y unas cuantas pisadas por el salón me sacan de mis sueños y me despiertan. ¡Estoy tan cansada que no he ni abierto los ojos! Se oyen unos susurros que no consigo escuchar muy bien, lo único que escucho es una voz conocida que dice: 'Os veo luego chicas'. ¿Lucia? ¿Qué hace aquí? Se acercan hasta la cama despacio cuando oigo la voz de Lucía.
-¡Buenos días Annita! - Abro los ojos y me giro para mirarla
-Buenos días - Sonrío aún un poco dormida- ¿Qué haces aquí?
-He pensado en que podemos ir los tres de compras ¿Qué te parece?
-¡Perfecto! Pero tengo que ir a cambiarme a ca...- me cortan
-No te preocupes cuqui- Se acerca David a mí y me da un beso.- Puedes ponerte lo mismo, luego compraremos algo para que te pongas.
-Gracias amor.- Me levanto, me ducho rápido y me pongo la ropa de ayer. David ya se había duchado cuando yo todavía estaba durmiendo así que acabamos rápido. Lucía ha venido sin desayunar, y todavía es pronto, a penas llega a las once así que antes de ir de compras nos dirigimos a desayunar algo.
-Un café por favor.- Dice David con voz firme.- ¿Que vais a tomar?
-Yo tomaré un cortado, ¿Annita?
-¡Otro café!- En el desayuno hablamos de muchas cosas, y Lucía nos pregunta varias cosas, sobre el programa, amistades, etc. Más tarde, ya de compras, Lucía y yo nos hemos comprado muchas cosas, como siempre cuando vamos juntas, y David me ha regalado un vestido precioso, negro, ceñido y corto, de tirantes y con un escote de lujo. Yo le compro una camisa a juego con mi vestido, negra de manga larga muy bonita. ¡Está guapísimo con ella!
-¡Aiii! ¡Ya no puedo más! ¡Me matan los tacones!
-¡Vamos chicas!- Estamos agotadas y David ya se está hartando de nosotras.-¿Paramos a comer y luego seguimos?
-¡Sí!- Lo dicho, vamos al restaurante más cercano para comer algo, estamos ahí un buen rato, Lucia cuenta anécdotas que hemos vivido juntas, y David cuenta varias anécdotas suyas también. ¡Estoy agotada! Estoy subiendo por el ascensor de mi edificio con Luci, nos caemos al suelo del cansancio, ya hace un buen rato que hemos dejado los tacones de lado y hemos empezado a caminar con los pies descalzos.
Cuando entro en mi casa veo los muebles cambiados de lugar, bueno más bien no hay muebles. Solo está la televisión encima de su respectivo mueble, pero no hay ni mesa, ni sofás, ni sillas... Solo hay unos cojines alrededor de la tele.
-¿Qué pasa aquí?
-¡Sorpresa!- Se oye a coro mientras todas mis amigas salen de mi habitación. ¡Me han preparado una cena! ¡Cómo son!
Lo pasamos genial toda la tarde y noche sentadas alrededor de la televisión, hablando y cenando, ¡Me quedaría aquí días y días! Pero por desgracia lo bueno se acaba... y así es... la cena se ha acabado, ellas ya han vuelto al hotel para volver mañana pronto a Mollet, y yo estoy aquí tumbada en la cama agotada después de recoger y recolocar todos los muebles. Estoy a punto de quedarme dormida cuando me despierta el sonido de mi móvil, ¡Qué extraño! Es un whatsapp, nadie me envía ninguno nunca...
"Lo siento mucho por todo cuqui, he estado pensando y creo que será mejor arreglarlo, ¿Podemos volver a ser amigos? Me arrepiento mucho de lo que pasó" Es Dani... ¿Arreglarlo? Que raro...
"Dani no se si será buena idea... ¿Quién me dice que no me volverás a cambiar por alguna de tus novias?"
"No te cambiaré, te lo prometo cuqui, nunca cambiaría a una hermanita por una novia" ¿Hermanita?
" No se Dani, déjame pensarlo... Adiós."
"Adiós cuqui"
No hay comentarios:
Publicar un comentario