sábado, 29 de septiembre de 2012

CAPÍTULO 43: ¿Por qué?

-¡Tienes razón, Dani! ¡Llévame al hospital! 
-¿Qué? Pero... ¿Qué vas a hacer?
-¿Confías en mí?
-Sí... claro que sí pero... ¿Vas a hablar con él?
-Sí
-¿Segura? ¿Podrás?
-Tengo fuerzas de sobra cuqui.- Me besa en la frente y nos vamos hacia el coche. 
-¿Seguro que estás bien para ir? Si quieres volvemos.
-No te preocupes Dani, estoy bien. Necesito hablar con él, aclarar las cosas.
-¿Arreglarlo?
-No, quiero que me explique que pasó e intentaré quedar como amigos...- No dice nada más hasta antes de entrar en la sala de espera justo en frente de la habitación de David.
Entro deprisa en el hospital, Dani preocupado detrás, veo a María en la sala de espera tomándose un café. Me pregunta que hago aquí, e intenta impedirme entrar pero Dani me defiende dejándome paso a la habitación aunque preferiría no haber entrado. David está en la cama, durmiendo, aunque no está solo, una chica tiene apoyada su cabeza en su pecho, me fijo... y sí... es Moni... . Antes de darme tiempo a reaccionar parece que Dani ya se ha enterado y entra para no dejarme sola en la habitación. Me ve triste y cabreada al mismo tiempo. Me abraza. Intenta sacarme de ahí, pero no puede, estoy inmóvil frente la cama de David... 
-Vamos, salgamos de aquí Anna.-Dice Dani con voz baja, con la intención de no despertar ni a David ni a Mónica.- Muevete cuqui. Por favor.-Con esta última frase consigue despertar a David. Abre un ojo, un poco desconcertado gira la cabeza y me ve, justo delante de suya, con Dani intentando moverme y María en la puerta alucinada por la situación.
-¿Por qué?.- Pregunto con el único hilo de voz que me queda...
-Annita puedo explicarlo.- Le corto, le corto por que saco fuerzas para decir lo que pienso.
-No me expliques nada, no hace falta, solo quiero saber por que.- Abandono el tono suave de voz que tenía antes para pasar a un tono más fuerte.- ¿Por qué te acostaste con ella si tanto me querías? ¿Por que estáis ahora los dos, juntos, solos, y encima en la misma cama? ¿Por qué lo sabía todo el mundo y el único que se preocupó por mí y me dijo algo fue Dani?.- Me giro y esta vez me dirijo a Mery con un tono suave de nuevo.- ¿Por qué los ocultas en vez de decirme la verdad?
-Anna solo han sido dos veces, estábamos solos, y pasó lo que pasó, no pude evitarlo. 
-Sí, sí pudiste, lo que pasa es que no quisiste.- En ese momento se despertó también Mónica.
-Anna por favor, no te cabrees, fue algo que pasó.
-¿Dos veces?
-Amor por favor, perdóname. Yo n.- Le corto.
-¡Dejalo! ¡Y no me vuelvas a llamar amor! Venía a hablar las cosas contigo, y a decirte que podíamos acabar como amigos, pero mejor olvídame un tiempo ¿Vale? .- Empiezan a caerse las lágrimas por mis mejillas.- Lo siento, necesito estar sola.- Salgo de la habitación, a paso ligero, pero antes de alejarme demasiado escucho una última frase.
-La has cagado tío.- Dice Dani saliendo rápido de la habitación detrás de mí.- ¡Annita espera!
-Quie.ro est.ar s.ola po.r fa.vo.r.- No puedo a penas hablar. Me cuesta sacar la voz, aunque los ojos de Dani me tranquilizan bastante.
-No vas a estar sola, no te voy a dejar. Ese cabrón no se merece que tú estés mal por su culpa, no se merece ni una mínima lágrima, no se emrece nada. No te merece Anna. No sabe valorar a una chica graciosa, simpática, amable, buena, guapa... No sabe valorar a una chica como tú, una chica única.
-Mu.cha.s g.racia.s Da.ni.- Estas palabras me han dejado sin habla, no sé que decir.- Pe.ro de t.oda.s man.eras qui.er.o est.ar s.ola.
-No pienso dejarte sola ¡Nunca!.- Y con estas palabras Dani y yo volvimos a hacernos inseparables, nada ni nadie nos pudo separar.

domingo, 23 de septiembre de 2012

CAPÍTULO 42: Ni una.


-¡Otra vez! ¿No se cansa nunca?
-Tengo que cogerlo, ya es la quinta vez que me llama, estarán preocupados.
-Anna no puedes cogerlo, ¿Vas a ir como si nada? Sabiendo todo esto no, y tampoco puedes decirle que ya lo sabes todo y dejarle ahora mismo.
-Joder Dani, no puedo dejar que Flo me llame más, y menos  cuando hace una hora que salimos tú y yo del hospital, pensarán que tenemos algo, y no me hace gracia.
-¿Tan malo soy que no te hace gracia que piensen que estamos juntos?.- Ríe, sé que lo hace para animarme, para que sonría y no esté mal, pero realmente no me gustaría que pensaran que estamos juntos, me gustaría que estuviéramos juntos.- Va Annita, tienes razón, te acompañaré al hospital y diré que te ha dado un bajón y ya.
-Gracias cuqui, eres genial.- Sonreímos, su sonrisa me tranquiliza, es una sonrisa única. Nos quedamos un momento parados, mirándonos fijamente a los ojos y sonriendo.
-No hay porque darlas, no quiero que lo pases mal.- Se levanta del sofá, me coge de la mano y de camino a la puerta coge mi bolso, sus llaves y su cartera.

Ya estamos en el hospital, estoy a pocos metros de la habitación de David, las chicas me ven con los ojos llorosos, supongo que se imaginarán que lo sé todo. La única que no me mira es Moni, y tampoco me extraña, ella no tiene culpa, ella está soltera, el que tiene la culpa es él, él es el que tiene novia y el que se tiene que preocupar por no fastidiarlo todo.
-¿Qué te ha pasado Annita?.- Flo me mira preocupado, lo que yo digo, mi papá madrileño.
-Nada Flo, no es nada, no te preocupes. En serio.
-Solo se ha mareado un poco, entre el calor y los nervios es lo normal. Le he dicho que se quede en casa, pero no ha querido, se ha empeñado en venir.
-Annita era mejor que te hubieras quedado en casa. No te preocupes alguien se quedará con David.
-Puede que tengáis razón.
-Claro que sí. Dani ¿La llevas a casa?
-Sí, te acompaño y preparo algo para cenar ¿Te parece?
-Claro, muchas gracias, a los dos. En serio.- Nos despedimos de Flo y volvemos hacia el coche. Ni siquiera he hablado con David ni nada, pero es que tampoco puedo. En cuanto he visto a Moni se me han ido las ganas de estar ahí, no estoy enamorada de David, pero no es bonito que te pongan los cuernos...

Llegamos a mi casa, todo el trayecto hemos estado en silencio, sin decir ni media palabra. Miradas incómodas, silencios y gestos desagradables... En cuanto hemos entrado por la puerta Dani se ha ido directo a la nevera a ver que había para cenar, es muy atento conmigo, siempre lo ha sido, se preocupa por mí en cualquier momento, en cualquier situación, incluso estando enfadados seguía preocupándose por si me pasaba algo. Una vez preparada la cena nos sentamos en la mesa del comedor, en vez de sentarse en frente mía se sienta a mi lado.
-¿Estás mejor?-Pregunta preocupado.
-Si cuqui, ya estoy más tranquila, aunque todavía no me lo explico...
-Yo sí, si te ha hecho eso es por que no te quiere.- Se me vuelven a escapar las lágrimas, Dani se da cuenta, deja el tenedor y me gira con sus manos la cara para quedar mirándole a los ojos, esos ojos tan brillantes y bonitos. Agacho un poco la cabeza, no quiero que me vea llorar, pero él me la sube. Aparta las lágrimas de mis mejillas y mirando mis ojos sonríe y me dice.- No se merece ni una lágrima tuya. Ni una.

lunes, 17 de septiembre de 2012

CAPÍTULO 41: No me lo creo...


-¡Cuéntamelo ya, Dani! Ya estamos en mi casa como querías, solo te pido que me lo cuentes por favor, necesito saberlo.
-A ver Annita, tranquilízate lo primero.- Pasa su brazo por encima de mi hombro y me acaricia suavemente la nuca. Con la otra mano aprieta con fuerza y de manera tranquilizadora mi mano.
-Estoy tranquila, pero cuéntamelo ya.- Me alejo un poco de el en señal de enfado.
-¡No, no lo estás! Cuqui te conozco perfectamente. Siéntate, relájate, y te lo cuento.- Me siento en el sofá, me relajo un poco y él se sienta a mi lado me abraza y me da un dulce beso en la frente. 'Lo siento' le oígo murmurar con sus labios pegados a mi cabeza. Me pone nerviosa que nadie me quiera contar nada. Necesito saber que está pasando.- ¿Mejor?.- Asiento con los ojos nublados por las lágrimas. Estoy a punto de llorar.- A ver, les pregunté a las chicas que había pasado, por que no paraban de hablar de ti y eso. Al principio me dijeron que era por el accidente, pero luego me contaron que...- Para de hablar, le cuesta seguir, pero necesito saberlo.
-¿Qué?
-Anna, no es fácil, debía ser Moni quien te contara ésto.
-Dani, cuéntamelo tú, por favor. ¿Qué está pasando? ¿Por qué Moni?
-Se ve que hace poco, un día Moni y David quedaron para organizarte una sorpresa de cumpleaños, por que Mónica sabe muy bien lo que te gusta... y hoy estaba tan mal que se lo contó a las chicas.
-¿Por eso tanto misterio? No pasa nada por quedar...
-Anna, eso no es todo...
-¿Qué dices, Dani? No me digas que...
-Lo siento cuqui.- No me lo puedo creer, me quedo paralizada, un frío viento me atraviesa el cuerpo. Empiezo a llorar, desconsolada, no imaginaba que David fuera así, no me lo esperaba. Dani me abraza, deja mi cabeza en su cuello, y entierra la suya en el mío. Me acaricia dulcemente la espalda y cada vez me abraza con más fuerza. Cuando nota que dejo de llorar me da un beso en el cuello que me hace estremecer y se separa de mi, cogiendo mis manos y mirándome a los ojos.
-¿V.a en. se.ri.o, D.ani?.- Pregunto con el único hilo de voz que sale de mi boca en estos momentos, no puedo creerme esto... Se supone que David me quiere, ¿no? ¿Por qué se acostó con Mónica entonces? No me lo explico....
-Nunca te mentiría cuqui, y menos con esto.
-Lo s.é, sé qu.e tú no er.es a.sí D.ani, per.o es qu.e no me lo cr.eo.- Me vuelve a abrazar, se nota que se preocupa por lo que me pase... es tan bueno... Es en estos momentos cuando confirmo que sí, ciertamente, salir con David es solo una técnica de mi subconsciente para olvidarme de lo que siento por Dani. Él me abraza hasta que ya recupero la voz, dejo de llorar, y entonces sigue contándome de lo que se ha enterado sobre este tema.
-Se ve que estaban hablando y... poco a poco.... acabaron en la cama. Moni dice que David esstá enamorado de ti, que se arrepiente mucho de haber hecho eso pero... no se que decirte...
-¿Crees que le debo perdonar?
-No soy nadie para decirte que debes hacer Anna.
-Sí eres alguien cari, eres Daniel Martínez Villadangos, mi mejor amigo, y sé que nunca harías nada que me hiciera daño... al menos sin arreglarlo después.
-Pues, mira cuqui, yo no le perdonaría, más que nada por que ahora le perdonas y no sabes si te lo va a volver a hacer, estarás controlándole a todas horas, no sabrás que hace en cada minuto, ni volverás a confiar en él más. Sinceramente, lo mejor es que quedéis como amigos. Yo creo que tú estarás mejor.- Las palabras de Dani me hacen reflexionar. Tiene razón, en todo, no puedo controlarle a cada segundo, no estaremos como antes... a parte no sé si realmente estoy enamorada de él... en realidad, lo más seguro es que no, pero tengo muchos problemas en la cabeza. Ahora lo más importante es que él esté bien, y no pelearnos en el trabajo por que ya nos lo han advertido, si nos peleamos y creamos problemas, podemos esperarnos lo peor.

-------------------------------------------------------------------------------------------------

PD: Siento haber tardado tanto en escribir estos capítulos, espero que lo compensen estos dos (:

CAPÍTULO 40: Lejos.


Está perfectamente, ya estoy más tranquila, se le ve feliz. Lo primero que ha hecho es preguntarme por quien había venido, se escuchaba bastante jaleo fuera. El susto ya ha pasado, se me cayó el mundo cuando pensé que le había perdido, aunque, realmente, no sé si estoy del todo enamorada de él, o sigue siendo una técnica de mi subconsciente para olvidarme de Dani. No lo sé, pero sí sé que ahora tengo que estar apoyándole. No puede moverse hasta mañana, así que esta noche me quedaré en el hospital para hacerle compañía. 
Cuando salgo, escucho que dicen mi nombre, están hablando Romi y María al lado de a puerta. Romina le acaba de decir, textualmente: 'Pobre Anna, no se merece que le haga eso'. ¿De qué hablarán? ¿No me merezco el qué? Esto es todo demasiado raro... ¿A qué se refieren? No tengo ni la mínima idea de que puede pasar, es muy raro, algo ha tenido que pasar cuando yo fui al baño o algo entre las chicas para que ahora estén así, de algo se habrán enterado me imagino, pero... ¿Algo mío? ¿El qué? ¿Qué no me merezco que me haga? ¿Y quién? Demasiadas preguntas... Espero que Dani pueda descubrir algo... Cristina seguro que lo sabe e imagino que se lo contará a Dani... Supuestamente son novios ¿No? Seguro que le cuenta algo.
-¿No me merezco el qué?
-¿Qué? 
-Lo que has dicho Romi, ¿Qué no me merezco?
-Cuquita, es mejor que no te digamos na.- La corto.
-Romina no estoy de humor ¿Vale? Dímelo, está David mal y tengo que cuidarle, tengo que volver en seguida.
-Si te lo digo, no volverás. Hazme caso, ahora no te conviene saberlo.- Romina se va. Me giro para volver a entrar pero me doy cuenta de que Dani lo ha escuchado todo.
-¿Qué está pasando?.- Se me empiezan a nublar los ojos.
-Ven cuqui, vamos a hablar... tengo que contártelo en privado.- Dani y yo nos disponemos a salir de la sala de espera cuando sale Flo buscándome. Entro a la habitación y me acerco a David.
-Lo siento cuqui.
-No, no lo sientas amor, no tienes nada que sentir. Te pondrás bien.- Le doy un beso en la frente y oígo una tos de fondo, me giro. Dani sigue ahí. Me hace una señal para salir, pero no le hago caso, cogo una silla y me siento al lado de David. Dani entra, y se pone a los pies de la cama.
-¿Cómo estás tío?
-Bien, ha sido menos de lo que pensaba, en un mes ya estaré perfectamente.
-Me alegro, oye, ¿Te puedo robar a Annita un momento?
-Claro.- Ríen.
-El médico dice que me la lleve un rato a su casa, será mejor que ella también descanse un poco. Te quedas con Flo, en una horita te la devuelvo.- No me dan la oportunidad de decir nada, pero creo que tienen razón, acepto y recogo mi bolso. Le doy un beso en los labios, tierno, y salgo con Dani.
-¿Qué me tienes que decir? Dímelo aquí, no me quiero separar de él.
-Anna... es mejor que te lleve a tu casa y te lo diga ahí, mejor si estás lejos de él.

lunes, 3 de septiembre de 2012

CAPÍTULO 39: Pasa algo...


-¡No por favor! ¡No! .- El corazón me va a mil, las lágrimas se me saltan de los ojos, y la ira toma mi cuerpo. Ver a David ahí tirado en el suelo me duele mucho. Es superior a mis fuerzas no puedo verle así. Ni siquiera sé si está bien. Estoy sentada en el suelo rezando para que no le pase nada, llorando de la impotencia que siento al no poder hacer nada.
-Anna ¡Levántate! Está bien, solo tiene la pierna rota, la ambuláncia está de camino, no te preocupes cuqui, se pondrá bien.- Sigo fatal, llorando, triste. Las palabras de Dani me han tranquilizado bastante. Cristina intenta llevarme fuera de allí, pero no quiero, si él iba a estar siempre a mi lado yo también, no pienso separarme de él, ni ahora ni nunca.
-David.- Tiene los ojos abiertos, la cabeza al lado de mis piernas, me está mirando.- Escúchame, no me voy a separar ni un segundo de ti ¿Vale? Te vas a poner bien.- Se le dibuja una hermosa sonrisa en su cara que me hace tener fuerzas para ayudarle, para apoyarle, lo necesita. David lo es todo, sé que siempre estaremos juntos, ya sea como pareja, como amigos, compañeros, sea como sea, pero necesitamos estar uno al lado del otro, me doy cuenta de que eso me da corage, confianza.
-Dani no aguanto más aquí, necesito verle, le prometí que no me separaría de él.
-Annita, tranquilízate, solo le estan quitando los cristales y le están limpiando la herida para ponerle la escayola. Ya has oído al médico, no es grave, con la escayola un mes y reposo dos semanas basta. Ha tenido suerte.
-Cariño vamos a dar una vuelta ¿Vale?
-Espera Romi que cojo el bolso.- Está más de medio equipo en la sala de espera, y Romi, María, Mónica, Cristina y yo vamos a dar una vuelta, a la cafetería del hospital o algo, necesito despejarme. Dani dice que me llamará si sale el médico y puedo pasar.
Me distraigo durante un rato bastante, aunque es poco rato, por que necesito saber como está David, el médico acaba de entrar a ponerle la escayola, y dice que en quince minutos podré verle. Necesito ver con mis ojos que está bien, no puedo dejar que le pase nada.
-Cuqui relajáte un poco, ya te ha dico el médico que está bien, espera un poco y lo verás ¿Vale? Pero ahora siéntate, relájate y respira tranquila.
-Dani estoy muy preocupada, no me puedo sentar, además las chicas llevan todo el rato raras conmigo, Moni la que más. ¿Sabéis algo que no me habéis dicho?
-No, te hemos dicho lo que nos han dicho, ni más ni menos, pero espera que ahora intento que Cris me diga algo a ver que les pasa.
-Es como si pasara algo con..- Me corta el médico.
-Ya está. Pueden pasar dos personas.
-Voy yo Annita.
-Gracias Flo.- Abre la puerta dejándonos paso.- Gracias doctor.