Una semana... Una semana entre llantos y sollozos. Ya estamos en mayo casi. Hoy es 29 de abril, y al ser fiesta en un par de días, hay puente. Mañana miércoles, al acabar el programa me iré a un hotel precioso en Oviedo, llamado Princesa Munia, con SPA, piscina y gimnasio a pasar el puente con mi hermana relajadas. Ella también lo necesita, hace poco que se divorció de su marido y no está pasando por su mejor momento.
¿Miki? No he vuelto a saber nada de él pero tampoco me he preocupado y con Dani pues... Bueno, prefiero no hablar del tema. Juange está siendo un gran apoyo la verdad, como siempre. Pasa todas las tardes a mi lado y algunos días como hoy me trae el desayuno. Cuando acabamos de desayunar lo recojo todo y me voy a mi habitación a prepararme.
-¿Nos vamos?.- Le digo a Juange ya lista.
-Claro cuqui.- Se levanta del sofá.- Pero, ¿No es un poco pronto?
-No importa.- Salgo por la puerta cogiendo el bolso con las cosas necesarias dentro y le espero fuera en el rellano con las llaves en la mano.
-Hoy te noto más animada.
-Sí, sinceramente sí .
-Me alegro pequeña.
Durante las horas previas al programa sólo salgo del camerino de Flo para ir a maquillaje. No se por qué, será quizás que es como mi padre y estoy cómoda con él, pero no quiero salir de aquí. Es como si me aislara de todos mis problemas. En la entrada del programa decidimos hacer una escena muy divertida con unos monopatines, me río mucho, pero lo habría pasado mejor si Dani y yo estuviésemos juntos. Acabo el programa y voy a cambiarme a mi camerino rápidamente para ir a casa. Nos han invitado a una fiesta con presentadores, colaboradores y técnicos de otros programas, a la que tengo que ir aunque no tenga ganas. Si Flo me lo pide no me puedo negar.
Una vez duchada, me hago unos tirabuzones en el pelo y me lo recojo un poco hacia atrás. Voy a mi habitación y empiezo a ponerme ropa. En un principio me pruebo una minifalda de tubo negra con una camiseta ancha blanca metida por dentro, pero no me convence. Luego me pongo unos pantalones cortos, de cintura alta, vaqueros con una camiseta amarilla de encaje, pero tampoco. Sigo probando ropa hasta que finalmente me decido por un vestido violeta con adornos de lentejuelas corto y ceñido, con la espalda descubierta, un detalle que queda muy bien. Me encanta este vestido aunque me lo pongo poco. Ahora toca elegir zapatos... Botas, botines, sandalias, bailarinas... Me pruebo de todo hasta que finalmente me decido por unos zapatos de tacón negros con adornos amarillos. Cojo mi bolso amarillo y ¡Lista!
-Hola.- Digo abriéndoles la puerta a María y a Deborah.- Pasad. Esperadme cinco minutos, no me queda nada.
-Date prisa. ¡No tardes!
Me meto en el baño y empiezo a maquillarme. Me pongo una sombra negra y la difumino un poco. Los labios... ¡Perfecta!
-¿Nos vamos?.- Cojo el bolso con dinero, el móvil, y las llaves dentro y salgo de casa detrás de ellas.
Llego abajo y veo el coche de David, él está dentro. María se sube delante en el asiento del copiloto y yo me pongo detrás con Deborah. Vamos en silencio hasta la fiesta. Es un camino corto, no más de cinco minutos. Cuando bajo del coche me fijo en la discoteca... Ya estuve antes aquí pero no quiero pensar en ello. Entro y busco a Flo, pero no le veo. A quién sí veo es a Dani, que se gira en cuanto me ve y sigue hablando con una chica rubia, alta de pelo largo. No me gusta nada esa imagen así que me alejo de allí, me voy fuera, a tomar un poco el aire. Cuando salgo veo que hay un chico fumando, alto, moreno y con barba, bastante mono. No digo nada, no me apetece hablar, me centro en coger un cigarro del bolso y sujetarlo con la boca mientras busco el mechero. Registro el bolso un par de veces pero nada... Ni rastro del mechero.
-¡Mierda!- Me dispongo a quitarme de la boca el cigarro cuando el chico que estaba al lado de la puerta se acerca a mí con un mechero en la mano.- Gracias.- Digo mientras cojo éste con la mano, sujentando el cigarro en la boca y encendiéndolo. Una vez encendido el cigarro le devuelvo el mechero y levanto la mirada hasta sus ojos. Tiene unos ojos verdes muy bonitos.
-¿Por qué no estás en la fiesta?
-He visto una imagen que no me ha gustado mucho...- Doy una calada.- ¿Y tú?
-Digamos que no tengo el mismo punto de vista que mi jefe... No nos llevamos muy bien.
-¿Quién es tu jefe?
-Jordi Évole.-El presentador de "Salvados".- Soy Sergio: su cámara.
-Anna Simon.- Le doy dos besos.- Encantada.
-Igualmente.- Expresa sonriente.
-Soy copresentadora en "Tonterías las justas".
-Lo sé. Dani me habló de ti hace mucho tiempo. Le tenías encantado al chaval...- Le miro con una expresión extraña, una mezcla entre enfado, tristeza y sorpresa, por lo que deduce que tiene que aclarar cosas.- Es amigo mío desde hace mucho. Quedamos de vez en cuando.
-Dani...- Suspiro. Aún me duele escuchar su nombre.- ¿Qué dice de mí?
-Varias cosas...- Ríe.- Me contó que sois muy amigos.
-Éramos.- Me mira extrañado.- Pasaron... Cosas. Nunca le importé de verdad. Jugaba conmigo...
-Vaya... Lo siento...- Comprende que no quiero que vuelva a hablar de él y así lo hace.
- Gracias...-Tiro lo que me queda de cigarro.- ¿Entramos?
-Claro, vamos.
Tira su cigarro y me sigue dentro de la discoteca dónde pedimos un par de copas y vamos a bailar. Veo a Flo, por fin. Se acerca a mí acompañado de un par de personas que desconozco y me las presenta, al igual que yo le presento a Sergio. Se quedan con nosotros un buen rato mientras bailamos, aunque de repente se me amarga la fiesta. Vemos a Dani de lejos, le cuesta andar... Va muy mal, fatal. Ha bebido muchísimo.
-¡Ei, Sergio!- Le coge del cuello apoyándose en el y llevándole detrás de mí, dónde puedo oírles hablar a pesar de la música.-¿Qué, ligando un poco? Está buena... Muy buena.¿Verdad?.-No puedo creer lo que ha dicho... ¿Está intentando juntarme con Sergio? No me lo creo; no quiero creerlo. Hace dos semanas no me dejaba ir sola a ningún sitio y ahora intenta que me vaya con otro. Permanezco quieta y callada de espaldas a ellos hasta que decido girarme y mirarles. Dani me mira a los ojos, pero evito su mirada. Miro a Sergio, quién me mira apenado. Las lágrimas empiezan a recorrer mis mejillas... Será mejor irme. Me doy media vuelta y voy hasta el guardarropa dónde cojo la americana y me la empiezo a poner. Sergio se libra de Dani como puede y me sigue para cogerme antes de que me pueda largar. Me mira a los ojos y no sé por qué, pero siento un impulso, un impulso que me hace abrazarle y llorar en su hombro.
viernes, 16 de agosto de 2013
martes, 18 de junio de 2013
Capítulo 62 (Vuelve a narrar Anna)
Me quedo en la terraza llorando y mirando como Dani desaparece por la puerta. No puedo creerme lo que acaba de pasar. No le importo y nunca le ha importado: todos esos 'te quiero's', todos los besos, todas esas palabras de cariño... Falso, todo falso. Sigue siendo el mismo gilipollas de siempre egoísta y sin sentimientos. No puedo dejar de llorar, sé que soy imbécil por haberme hecho ilusiones, y me siento tonta por haber creído todo lo que me dijo.
- Annita ¿Estás bien?.- Oigo una voz muy familiar detrás de mí pero reconozco quien es.- ¿Te ha pasado algo?- Levanto la cabeza y le veo ahí, frente a mí. El odio y el rencor que sentía hacia él desaparece por completo.
-Pff... David...- Intento dejar de llorar.- Gracias por preocuparte pero no es nada.- Me levanto de ahí y voy hacia la puerta.
-Espera Anna... Cuéntame ¿Qué ha pasado?- Ve que las lágrimas vuelven a inundar mis ojos y me acaricia suavemente la mejilla para que me calme.- ¿Es por Dani?
-S.sí...- Las lágrimas vuelven a salir de mis ojos.- Me h.a di.cho q.ue nu.nun.ca me ha quer.ido, que por s.solo dos polv.os no vale la p.pena que le de.despidan...
-Joder, Anna ven.- Me abraza.- No te preocupes ¿vale? No se merece tus lágrimas.
-Es que me siento imbécil joder. Por creerme todo lo que me dijo y...
-Shhh... No pienses en eso.- Se separa y me lleva hacia la puerta.- Ven vamos a tomar algo.
Salimos de esa terraza y antes de ir a la cafetería David me acompaña al baño para lavarme un poco la cara. Intento dejar de pensar en Dani aunque me resulta muy difícil. Estando con David en la cafetería pases un buen rato y todos lo que los que nos ven así se sorprenden pero me da igual, me da igual pasado. En estos momentos no me importa nada más que Dani.
-Bueno y... ¿Tú con Meri qué?
-Pues bien...- Dice avergonzado.- Anna quiero que sepas que Moni me dejó porque le dije que sentía algo por Meri pero...
-Da igual.- Le corto.- Me importa que estéis bien, nada más. Lo otro no es asunto mío.
- Gracias.- Sonríe tímidamente.- Sí, estamos bien.
- Me alegro.- Nos terminamos el café y nos dirigimos hasta maquillaje, dónde aprovecha para hablar con María.
Me maquillan y me peinan genial como siempre. Es la hora de comer, pero no tengo hambre, así que me voy a mi camerino a leer el guión. Me siento en mi sofá con el guión en la mano y me pongo los cascos para aislar un poco del mundo. Cuando le doy una leída rápida al guión, cojo el móvil para quitar la música pero me veo un whatsapp de un número que no tengo. ¿Quién puede ser? No le doy importancia y recojo un poco el camerino hasta que después de darle vueltas decido leerlo.
*Whatsapp*
- Hola Annita
Sé que hace mucho que no hablamos, pero te echo de menos.
Lo siento.
+Perdona... ¿Quién eres? No tengo tu número...
- Soy Miki
+ Miki... No te entiendo.
No me has pillado en un buen momento.
Dentro de nada empieza el programa, ya hablaremos.
Guardo el móvil y los cascos en el bolso y sacó el rimel. Tengo que arreglarme un poco los ojos que se me han estropeado. Una vez lita salgo con la idea de hacer el programa lo mejor posible y después volver a casa.
Voy hacia la entrada nerviosa, Dani ya está ahí. No le digo nada, no puedo, y él únicamente me dice un tímido 'hola'. Necesito volver a abrazarle y a besarle, pero no puedo, duele saber que el chico del que llevas años enamorada, pasa de ti, no le importas. Han sido todo mentiras. Hacemos una entrada extraña, se notan demasiado las sonrisas fingidas y apenas le rozo. Cuando me topo con Flo le doy un gran abrazo, fuerte, muy fuerte, para transmitirle que le necesito, necesito su apoyo.
El programa lo paso apagada, sin ganas de reír. Cuando llega el momento del ranking hablo con Meri a ver si puedo evitar entrar pero no funciona, el guion ya está escrito así que entro y rezo para que pase pronto.
Tan pronto como puedo salgo de ahí sin hacerme ninguna foto con los fans, pero Flo no se extraña y no me pone quejas allí, en plató, les dejo a todos menos a David que aparece en mi camerino.
-Gracias por venir.- Cojo el bolso.- Pero me voy ya. Hasta mañana.
-Cari, que... Lo que necesites aquí me tienes.
-Gracias.- Salgo por la puerta y la cierro dejándolo dentro.
- Annita ¿Estás bien?.- Oigo una voz muy familiar detrás de mí pero reconozco quien es.- ¿Te ha pasado algo?- Levanto la cabeza y le veo ahí, frente a mí. El odio y el rencor que sentía hacia él desaparece por completo.
-Pff... David...- Intento dejar de llorar.- Gracias por preocuparte pero no es nada.- Me levanto de ahí y voy hacia la puerta.
-Espera Anna... Cuéntame ¿Qué ha pasado?- Ve que las lágrimas vuelven a inundar mis ojos y me acaricia suavemente la mejilla para que me calme.- ¿Es por Dani?
-S.sí...- Las lágrimas vuelven a salir de mis ojos.- Me h.a di.cho q.ue nu.nun.ca me ha quer.ido, que por s.solo dos polv.os no vale la p.pena que le de.despidan...
-Joder, Anna ven.- Me abraza.- No te preocupes ¿vale? No se merece tus lágrimas.
-Es que me siento imbécil joder. Por creerme todo lo que me dijo y...
-Shhh... No pienses en eso.- Se separa y me lleva hacia la puerta.- Ven vamos a tomar algo.
Salimos de esa terraza y antes de ir a la cafetería David me acompaña al baño para lavarme un poco la cara. Intento dejar de pensar en Dani aunque me resulta muy difícil. Estando con David en la cafetería pases un buen rato y todos lo que los que nos ven así se sorprenden pero me da igual, me da igual pasado. En estos momentos no me importa nada más que Dani.
-Bueno y... ¿Tú con Meri qué?
-Pues bien...- Dice avergonzado.- Anna quiero que sepas que Moni me dejó porque le dije que sentía algo por Meri pero...
-Da igual.- Le corto.- Me importa que estéis bien, nada más. Lo otro no es asunto mío.
- Gracias.- Sonríe tímidamente.- Sí, estamos bien.
- Me alegro.- Nos terminamos el café y nos dirigimos hasta maquillaje, dónde aprovecha para hablar con María.
Me maquillan y me peinan genial como siempre. Es la hora de comer, pero no tengo hambre, así que me voy a mi camerino a leer el guión. Me siento en mi sofá con el guión en la mano y me pongo los cascos para aislar un poco del mundo. Cuando le doy una leída rápida al guión, cojo el móvil para quitar la música pero me veo un whatsapp de un número que no tengo. ¿Quién puede ser? No le doy importancia y recojo un poco el camerino hasta que después de darle vueltas decido leerlo.
*Whatsapp*
- Hola Annita
Sé que hace mucho que no hablamos, pero te echo de menos.
Lo siento.
+Perdona... ¿Quién eres? No tengo tu número...
- Soy Miki
+ Miki... No te entiendo.
No me has pillado en un buen momento.
Dentro de nada empieza el programa, ya hablaremos.
Guardo el móvil y los cascos en el bolso y sacó el rimel. Tengo que arreglarme un poco los ojos que se me han estropeado. Una vez lita salgo con la idea de hacer el programa lo mejor posible y después volver a casa.
Voy hacia la entrada nerviosa, Dani ya está ahí. No le digo nada, no puedo, y él únicamente me dice un tímido 'hola'. Necesito volver a abrazarle y a besarle, pero no puedo, duele saber que el chico del que llevas años enamorada, pasa de ti, no le importas. Han sido todo mentiras. Hacemos una entrada extraña, se notan demasiado las sonrisas fingidas y apenas le rozo. Cuando me topo con Flo le doy un gran abrazo, fuerte, muy fuerte, para transmitirle que le necesito, necesito su apoyo.
El programa lo paso apagada, sin ganas de reír. Cuando llega el momento del ranking hablo con Meri a ver si puedo evitar entrar pero no funciona, el guion ya está escrito así que entro y rezo para que pase pronto.
Tan pronto como puedo salgo de ahí sin hacerme ninguna foto con los fans, pero Flo no se extraña y no me pone quejas allí, en plató, les dejo a todos menos a David que aparece en mi camerino.
-Gracias por venir.- Cojo el bolso.- Pero me voy ya. Hasta mañana.
-Cari, que... Lo que necesites aquí me tienes.
-Gracias.- Salgo por la puerta y la cierro dejándolo dentro.
Capítulo 61 (Narra Dani)
Las 9 de la mañana, como no me de prisa no llegaré a tiempo a plató. Es lunes y ya hace dos semanas que volvimos de Calpe. 2 semanas llenas de pasión entre Ana y yo, de tonterías en el programa y de meriendas de equipo. Nuestro pequeño secreto cada vez se extiende más en el programa ya lo saben más de la mitad de nuestros compañeros y todos mis amigos. Nos cuesta mucho evitar contarlo, aunque sé que, a la larga, traerá problemas. Me ducho rápidamente, desayuno ya una vez vestido y voy hacia plató con el coche. En cuanto llego, recojo el guión y me voy a la terraza, ese lugar en el que siempre estoy con Ana. Normalmente más gente que en ella pero hoy tenemos la suerte de estar solos. Como hoy nos visitarán los productores principales, todos están ocupados en sus cosas hay que causar buenas sensaciones.
- Hoy el programa tiene buena pinta...¡Salgo en el ranking!
-¡Que bien me lo pasaré! Pillaré dos... O tal vez tres corchopanes.- Digo con esa sonrisa pícara que sé que le encanta.
-No.- Reprocha con voz de niña pequeña.- No me hagas daño.
- Nunca te haría daño pequeña.- Entonces la beso. La beso lo más apasionadamente posible, para que sepa que sería incapaz de hacerle daño, nunca me lo perdonaría.
-¿Qué es esto?.- me separo de ella y veo a Jorge Salvador y a Pablo Motos junto a Flo y Romina.- Sabéis de sobra que no puede haber relaciones entre miembros del programa y mucho menos entre dos de sus presentadores.
- Lo sé y lo siento. Lo sentimos pero esto no afecta para nada al.- me corta.
-¿Tú lo sabías, Flo?.- Pregunta Pablo. Flo está asustado, y yo tambien pero Anna... es demasiado. Ella permanece de pie junto a mí quieta sin hablar y con lágrimas en los ojos.
- él no sabía nada, nadie lo sabía.- Intento que no le culpen, ni a Flo ni a nadie.
-¿Es verdad eso?
-Sí. Nadie lo sabe, es la primera noticia que tengo de esta relación.
-Hablaré luego con vosotros, de momento, intentad que no se enteren.
-Gracias.- Dice Anna con el único hilo de voz que le queda mientras ellos se alejan por la puerta.
Nada más salen me abrazo a Anna para transmitirle algo de tranquilidad, pero ella no para de llorar.
-Tranquila cuqui, todo irá bien.- Le doy un beso en la frente y me voy dentro a buscar a Jorge y a Pablo. Les busco en redacción, en producción, en el plató... Pero nada. Voy a Flocución, y tampoco hay nadie, así que finalmente acabo decidiéndome a ir a la cafetería.
Cuando entra la cafetería los veo allí, sentados los dos solos tomándose un café. Decido acercarme a hablar con ellos, no puedo dejar que Anna siga así.
-¿Puedo hablar con vosotros un momento?- Les digo serio y preocupado mientras permanezco en pie. Asienten con la cabeza y me ofrecen asiento a su lado.- Respecto a lo de antes...- No soy capaz de mirarles a los ojos.- No nos podéis separar...
- A ver Dani, entiéndelo, sabíais de sobra que no podía haber relaciones entre vosotros... Y no queremos que faltéis ninguno de los dos. Por lo menos hasta que se acabe el contrato con la cadena, en unos meses, no podéis estar juntos.
-¿Qué?.- No pueden hacerme eso...- No, joder. ¡No!
-Lo siento Dani...- Pablo es el que más afectado parece. Es normal, tenemos mejor relación con él.- Ninguno de los dos puede dejar el programa, a parte de porque no lo aceptaríamos, tenéis un contrato tanto con nosotros como con la cadena. La única solución para evitar problemas es que quedéis como amigos.
Sus palabras me duelen, me duelen mucho. Mis ojos se empiezan a cubrir de lágrimas, solo quiero llorar. Me levanto de la silla y voy a buscar a la única persona que sé que me puede ayudar algo, Flo. Cuando lo encuentro le digo lo que me acaban de decir, y sus palabras son casi tan dolorosas como las de Pablo y Jorge.
-Dani tío, sabes que estaba encantado con vuestra relación, pero os lo advertí. Tenéis que dejarlo.- Si Flo dice eso, es porque no hay otra solución. Corro llorando a la terraza y antes de abrir la puerta, me seco las lágrimas. No quiero que Anna me vea así. Ella está quieta mirando a la nada.
-Anna...- Me mira.- no quiero problemas.
-¿A que te refieres?
- Que no quiero meterme en problemas, paso de que me despidan por echar cuatro polvos.- No puedo creer que le acabe de decir esto. Se echa a llorar, y lo único que quiero es abrazarla y llorar a su lado.- Lo siento pero no. Esta historia se acabó, antes de que me echen prefiero quedar como amigos. Pero solo amigos, nada más.- Me alejo de allí sin mirarla. Salgo por la puerta, la cierro detrás de mí y apoyado en ella susurro "Te amo pequeña."
- Hoy el programa tiene buena pinta...¡Salgo en el ranking!
-¡Que bien me lo pasaré! Pillaré dos... O tal vez tres corchopanes.- Digo con esa sonrisa pícara que sé que le encanta.
-No.- Reprocha con voz de niña pequeña.- No me hagas daño.
- Nunca te haría daño pequeña.- Entonces la beso. La beso lo más apasionadamente posible, para que sepa que sería incapaz de hacerle daño, nunca me lo perdonaría.
-¿Qué es esto?.- me separo de ella y veo a Jorge Salvador y a Pablo Motos junto a Flo y Romina.- Sabéis de sobra que no puede haber relaciones entre miembros del programa y mucho menos entre dos de sus presentadores.
- Lo sé y lo siento. Lo sentimos pero esto no afecta para nada al.- me corta.
-¿Tú lo sabías, Flo?.- Pregunta Pablo. Flo está asustado, y yo tambien pero Anna... es demasiado. Ella permanece de pie junto a mí quieta sin hablar y con lágrimas en los ojos.
- él no sabía nada, nadie lo sabía.- Intento que no le culpen, ni a Flo ni a nadie.
-¿Es verdad eso?
-Sí. Nadie lo sabe, es la primera noticia que tengo de esta relación.
-Hablaré luego con vosotros, de momento, intentad que no se enteren.
-Gracias.- Dice Anna con el único hilo de voz que le queda mientras ellos se alejan por la puerta.
Nada más salen me abrazo a Anna para transmitirle algo de tranquilidad, pero ella no para de llorar.
-Tranquila cuqui, todo irá bien.- Le doy un beso en la frente y me voy dentro a buscar a Jorge y a Pablo. Les busco en redacción, en producción, en el plató... Pero nada. Voy a Flocución, y tampoco hay nadie, así que finalmente acabo decidiéndome a ir a la cafetería.
Cuando entra la cafetería los veo allí, sentados los dos solos tomándose un café. Decido acercarme a hablar con ellos, no puedo dejar que Anna siga así.
-¿Puedo hablar con vosotros un momento?- Les digo serio y preocupado mientras permanezco en pie. Asienten con la cabeza y me ofrecen asiento a su lado.- Respecto a lo de antes...- No soy capaz de mirarles a los ojos.- No nos podéis separar...
- A ver Dani, entiéndelo, sabíais de sobra que no podía haber relaciones entre vosotros... Y no queremos que faltéis ninguno de los dos. Por lo menos hasta que se acabe el contrato con la cadena, en unos meses, no podéis estar juntos.
-¿Qué?.- No pueden hacerme eso...- No, joder. ¡No!
-Lo siento Dani...- Pablo es el que más afectado parece. Es normal, tenemos mejor relación con él.- Ninguno de los dos puede dejar el programa, a parte de porque no lo aceptaríamos, tenéis un contrato tanto con nosotros como con la cadena. La única solución para evitar problemas es que quedéis como amigos.
Sus palabras me duelen, me duelen mucho. Mis ojos se empiezan a cubrir de lágrimas, solo quiero llorar. Me levanto de la silla y voy a buscar a la única persona que sé que me puede ayudar algo, Flo. Cuando lo encuentro le digo lo que me acaban de decir, y sus palabras son casi tan dolorosas como las de Pablo y Jorge.
-Dani tío, sabes que estaba encantado con vuestra relación, pero os lo advertí. Tenéis que dejarlo.- Si Flo dice eso, es porque no hay otra solución. Corro llorando a la terraza y antes de abrir la puerta, me seco las lágrimas. No quiero que Anna me vea así. Ella está quieta mirando a la nada.
-Anna...- Me mira.- no quiero problemas.
-¿A que te refieres?
- Que no quiero meterme en problemas, paso de que me despidan por echar cuatro polvos.- No puedo creer que le acabe de decir esto. Se echa a llorar, y lo único que quiero es abrazarla y llorar a su lado.- Lo siento pero no. Esta historia se acabó, antes de que me echen prefiero quedar como amigos. Pero solo amigos, nada más.- Me alejo de allí sin mirarla. Salgo por la puerta, la cierro detrás de mí y apoyado en ella susurro "Te amo pequeña."
sábado, 18 de mayo de 2013
Capítulo 60.
Son las ocho de la mañana. Flo y yo ya estamos despiertos, pero Dani todavía no quiere levantarse, sigue medio dormido en la cama. Voy a mi habitación y llamo para que me abra María, no quiero volver a encontrarme lo de ayer. Cuando abre la puerta veo que únicamente lleva puesta una camisa que le queda muy larga, una camisa que reconozco enseguida, ya que la llevé puesta varias veces hace tiempo. La favorita de David. Les doy a ambos los buenos días, entro a recoger las cosas y me cambio en el baño. Paso dentro de esa habitación unos veinte minutos entre excusas y explicaciones innecesarias. Cuando porfin acabo y sin pensármelo dos veces vuelvo a la que ha sido mi habitación estos días.
-Han dormido juntos.- Les cuento pensativa a los chicos mientras Dani se cambia.- Pobre Moni...
-Annita, deja de darle vueltas al tema, ni siquiera sabes exactamente qué pasó.
-Pero conozco a David... Y después de lo que me hizo...
-Cuqui, relájate.- Dice Dani ya cambiado acompañando sus palabras con un beso.- ¿Bajamos?
-Sí, pero antes quiero recordaros una cosa. Por mí sabéis que no hay problemas en vuestra relación ¿Verdad?- Asentimos.- Pero si se enterara alguien más... Os pedirían que dejaráis cualquier relación que no sea de amistad que tengáis. Yo de verdad os digo que no quiero que pase eso, pero tampoco voy a dejar que os vayáis del programa.
Salimos de la habitación después de esas palabras y bajamos a desayunar algo a la cafetería del hotel, lo preferimos al buffet. Desde la mesa vemos a varios fans en la puerta intentando entrar. Las paredes de esta parte están hechas de cristal. Desde fuera no se ve nada, pero desde dentro lo ves todo. Es un grupo pequeño de adolescentes, de unos trece o catorce años. Me fijo en uno, alto, rubio y muy guapo, parece que está contándoles chistes al resto. Decidimos salir, después de tomarnos lo que habíamos pedido, para conocer a estos fans. Nos hacemos unas cuantas fotos y descubro varias cosas como que el chico rubio, que se llama David, quiere ser cómico de mayor. Me quedo con otros nombres más como Rubén, Omara, Benito... Muy simpáticos todos, por lo visto, aquí también es fiesta y no tienen clase.
Antes de las diez y media ya lo tenemos todo preparado y vamos sentándonos en el autobús. Flo, evitando que me siente con Dani, se sienta a mi lado delante del todo, mientras Dani va detrás con Legi. Cojo el móvil y me vicio al Angry Birds la mitad del camino. Tengo la cabeza apoyada en la ventana y las piernas encima de las de Flo, pero pronto me canso de esa posición y decido cambiarle el sitio. Él se apoya en la ventana y yo me apoyo en él. Así conseguimos dormir.
Me despierto en la segunda parada que hacemos por el camino, ya han bajado todos, solo quedamos Flo, Romina y yo.
- Cuqui, tengo que hablar contigo.- Romina me sorprende con estas palabras.- Creo que tengo alguna oportunidad con Dani, llevamos todo el viaje tonteando.- Lo que me dice me causa tanta rabia como gracia. Intento no mirarla a la cara para que no vea las ganas que tengo de reírme.
-Emm... Romi.- Deseo decirle que Dani está conmigo, solo conmigo, pero sé que no puedo.- ¿Estás segura de eso?
-Claro que sí ¿No te has fijado?
-No, no. Que va.- Sí, me he fijado, claro que me he fijado.
Bajo definitivamente del autobús sin escuchar una palabra más de la boca de Romina. Dani está con el resto del equipo haciendo tonterías, así que les dejo y me voy a buscar un café. Espero entretenida con el móvil a que salga el café al lado de la máquina cuando alguien interrumpe mis pensamientos.
-Hola cuqui.- Oigo que me dice Dani. Se acerca a mí y me da un beso en el cuello.
-Dani, que nos van a ver.-Río y consigo que se separe.-¿Sabes que me ha dicho Romina?
-No.- Niega desconcertado con la cabeza.- ¿Qué?
-Que cree que te gusta.- Empiezo a reír pero paro cuando veo que él se queda callado.-¿Qué pasa?
-Si que me gusta...- No puedo creerme lo que me ha dicho. Otra vez no por favor.- Me gusta que haga reír así a mi rubia.- Soy incapaz de evitar otra carcajada, pero esta vez su risa me acompaña.
-Imbécil... ¡Me has asustado!.- Me pierdo en sus ojos, como anoche, pero esta vez sí que me salen las palabras.- Te quiero.
Sonrío, cojo el café y vuelvo a mi sitio del autobús a tomármelo. No dejo de sonreír, ni de pensar en él, soy muy feliz.
-Han dormido juntos.- Les cuento pensativa a los chicos mientras Dani se cambia.- Pobre Moni...
-Annita, deja de darle vueltas al tema, ni siquiera sabes exactamente qué pasó.
-Pero conozco a David... Y después de lo que me hizo...
-Cuqui, relájate.- Dice Dani ya cambiado acompañando sus palabras con un beso.- ¿Bajamos?
-Sí, pero antes quiero recordaros una cosa. Por mí sabéis que no hay problemas en vuestra relación ¿Verdad?- Asentimos.- Pero si se enterara alguien más... Os pedirían que dejaráis cualquier relación que no sea de amistad que tengáis. Yo de verdad os digo que no quiero que pase eso, pero tampoco voy a dejar que os vayáis del programa.
Salimos de la habitación después de esas palabras y bajamos a desayunar algo a la cafetería del hotel, lo preferimos al buffet. Desde la mesa vemos a varios fans en la puerta intentando entrar. Las paredes de esta parte están hechas de cristal. Desde fuera no se ve nada, pero desde dentro lo ves todo. Es un grupo pequeño de adolescentes, de unos trece o catorce años. Me fijo en uno, alto, rubio y muy guapo, parece que está contándoles chistes al resto. Decidimos salir, después de tomarnos lo que habíamos pedido, para conocer a estos fans. Nos hacemos unas cuantas fotos y descubro varias cosas como que el chico rubio, que se llama David, quiere ser cómico de mayor. Me quedo con otros nombres más como Rubén, Omara, Benito... Muy simpáticos todos, por lo visto, aquí también es fiesta y no tienen clase.
Antes de las diez y media ya lo tenemos todo preparado y vamos sentándonos en el autobús. Flo, evitando que me siente con Dani, se sienta a mi lado delante del todo, mientras Dani va detrás con Legi. Cojo el móvil y me vicio al Angry Birds la mitad del camino. Tengo la cabeza apoyada en la ventana y las piernas encima de las de Flo, pero pronto me canso de esa posición y decido cambiarle el sitio. Él se apoya en la ventana y yo me apoyo en él. Así conseguimos dormir.
Me despierto en la segunda parada que hacemos por el camino, ya han bajado todos, solo quedamos Flo, Romina y yo.
- Cuqui, tengo que hablar contigo.- Romina me sorprende con estas palabras.- Creo que tengo alguna oportunidad con Dani, llevamos todo el viaje tonteando.- Lo que me dice me causa tanta rabia como gracia. Intento no mirarla a la cara para que no vea las ganas que tengo de reírme.
-Emm... Romi.- Deseo decirle que Dani está conmigo, solo conmigo, pero sé que no puedo.- ¿Estás segura de eso?
-Claro que sí ¿No te has fijado?
-No, no. Que va.- Sí, me he fijado, claro que me he fijado.
Bajo definitivamente del autobús sin escuchar una palabra más de la boca de Romina. Dani está con el resto del equipo haciendo tonterías, así que les dejo y me voy a buscar un café. Espero entretenida con el móvil a que salga el café al lado de la máquina cuando alguien interrumpe mis pensamientos.
-Hola cuqui.- Oigo que me dice Dani. Se acerca a mí y me da un beso en el cuello.
-Dani, que nos van a ver.-Río y consigo que se separe.-¿Sabes que me ha dicho Romina?
-No.- Niega desconcertado con la cabeza.- ¿Qué?
-Que cree que te gusta.- Empiezo a reír pero paro cuando veo que él se queda callado.-¿Qué pasa?
-Si que me gusta...- No puedo creerme lo que me ha dicho. Otra vez no por favor.- Me gusta que haga reír así a mi rubia.- Soy incapaz de evitar otra carcajada, pero esta vez su risa me acompaña.
-Imbécil... ¡Me has asustado!.- Me pierdo en sus ojos, como anoche, pero esta vez sí que me salen las palabras.- Te quiero.
Sonrío, cojo el café y vuelvo a mi sitio del autobús a tomármelo. No dejo de sonreír, ni de pensar en él, soy muy feliz.
miércoles, 6 de marzo de 2013
CAPÍTULO 59: ¿Qué es esto?
Una vez en la habitación, después de cenar, estamos hablando como antes pero, esta vez, con una persona más... Romina, que ocupa mi sitio en el sofá al lado de Dani. Flo, sin embargo, se sienta a mi lado sobre la cama para tranquilizarme un poco ante esto.
Pasan los minutos, yo sigo sentada frente a Dani y Romi mientras Flo aprieta mi mano. Dani escucha a Romina ya que ésta no deja de hablar. Me estoy poniendo de los nervios, llevamos media hora aquí y todavía no he podido ni hablar y Flo tampoco, habla Dani y solo si le pregunta Romi...
Estoy bastante harta ya de esta escena, quiero tener a Dani entre mis brazos, y no entre los de Romina. Decido levantarme de la cama y me dirigo hacia mi habitación. Dani se extraña, pero como Romina no se calla no pregunta, y ella ni siquiera se da cuenta. Entro en la habitación y me encuentro algo que no me esperaba. María está con David, juntos... Sí, en la cama.
-Emm... ¡Perdón!.- ¡Qué corte! Salgo de la habitación y me adentro en el pasillo de camino a la habitación de Dani, pero Maria me llama desde nuestra puerta.
-¡Annita!.- Me giro.- Ven... creo que te tenemos que dar una ex.- La corto.
-No tenéis que darme explicaciones.- Me acerco asomando mi cabeza por la puerta y mirando a David, que sigue en la cama.- Está todo muy claro, ahora entiendo por qué Mónica te dejó. No puedes estar sin ponerle los cuernos a una chica.- Se quedan los dos callados mientras yo me acerco a la mesa de la entrada y cojo el móvil.- Pobre Moni...
Vuelvo a la habitación con los chicos sin obtener respuesta alguna por su parte. No puedo creerme que David lo haya vuelto a hacer... Y de María no me lo esperaba. Cuando entro en la habitación, aún pensando en lo que acabo de ver, veo el mismo panorama que dejé. Dani y Romina siguen en el sofá, y Flo en la cama.
-Anna, ¿Dónde habías ido?.- Me pregunta Dani mientras me siento al lado de Flo en la cama.
-A por el móvil, a mi habitación.- Miro a Dani con cara de tristeza al ver que Romi sigue a su lado todavía.
-Romi, ¿no crees que es algo tarde ya?.- Dice Dani.
-Sí, yo estoy muy cansado.- Me mira Flo mientras dice eso.
-Es verdad...- Me mira.- ¿Nos vamos Annita?
-Emmm... Yo me quedo... Si no os importa...- Le contesto. No me voy a ir. Flo y Dani niegan con la cabeza mientras Flo me da un abrazo.
-Claro que no.- Se le nota el cabreo que tiene, se va enfadada de la habitación sin decir nada y nos deja por fin solos. No puedo evitar acercarme a Dani y besarle. Unimos los labios mientras sus manos bajan a lo más bajo de mi espalda. Cuando nos separamos les cuento lo que vi en mi habitación cuando entré a por el móvil, y ambos asombrados deciden ayudarme. Estoy muy incómoda con esa situación, así que le pido a Flo que me acompañe a recoger el pijama a mi cuarto. Esta vez llamo a la puerta antes de entrar, pero sólo está María, así que les dejo a ellos dos hablando mientras me voy al baño a cambiarme.
-Ya estoy.- Digo saliendo del baño.- ¿Nos vamos Flopis?
-Espera Anna, tengo que hablar contigo.- Dice María decepcionada.
-Espérame fuera Flo.- Se va y cuando cierra la puerta, sigo.- Dime.
-Lo de antes... Solo ha sido una vez. A Moni no le puso los cuernos conmigo te lo juro...
-No tienes que darme explicaciones, en serio. Espero que si empezáis algo, a ti no te haga daño.- Se lo digo sinceramente, y me voy con Flo a su habitación. Cuando llegamos Dani ya lleva puesto el pijama, así que solo queda Flo por cambiarse. Se mete en el baño y nos deja a los dos solos.
-Cuqui...- Me dice Dani acurrucandose un poco más a mi lado en el sofá.
-Dime Dani.- Apoyo mi cabeza en su pecho y le dejo un dulce beso. Me levanta la cabeza con la mano, y nos coloca de tal manera que nuestros ojos quedan a la misma altura. Me pierdo en sus ojos y no puedo evitar una sonrisa.
-Te quiero.- Mis ojos se inhundan de lágrimas. Quiero decir algo, pero no me salen las palabras, y él tampoco me da tiempo.- No quiero separarme de ti nunca mi vida, nunca.
Me besa con cariño, ternura y dulcura. Mis manos se quedan quietas encima de mis piernas mientras que las suyas me acarician las mejillas. Noto como se caen las lágrimas de mis ojos, y también noto como las suyas caen en mis mejillas. Esta escena me puede, me enctanta, llevaba tanto tiempo queriendo que pasara esto, tantos años arrepintiéndome de que la primera vez que estuvimos juntos, la primera vez que hicimos el amor, para él no significara nada... Ahora soy feliz, me alegra mucho que hayan cambiado las cosas, que sea a mí a quién besa y hace disfrutar de esta forma... Sinceramente, dudo que haya otro como él.
domingo, 3 de marzo de 2013
CAPÍTULO 58: Siempre en medio.
Ya son casi las ocho de la noche, estamos en el hotel después de nuestro
paseo desde el restaurante. Los demas no sé exactamente por donde andarán pero
Flo, Dani y yo estamos en su habitación viendo la tele. Digo 'viendo' por decir
algo ya que ésta está puesta, pero nosotros ver no la vemos, ni siquiera sé que
canal está puesto, nosotros nos entretenemos más diciendo tonterías. Flo está
sentado a un lado de Dani, y yo al otro. No nos separamos, siempre pienso que
soy incapaz de separarme de él, pero aún así... Él sigue teniendo novia.
-Ya son las ocho... deberíamos bajar a cenar ya ¿no?.- Propone Flo bastante serio mientras Dani y yo estallamos a carcajadas.
-Siempre pensando en com.- El sonido del teléfono le interrumpe.- Es ella...- Me mira con cara de preocupación.
-Cógelo.
-¿Hola?... Bien, bien... Sí... Tenemos que hablar, es que no puedo seguir con ésto, lo siento pero creo que sería mejor que lo dejáramos, necesito pensar las cosas.- Entonces cuelga, y después de ésto no puedo evitar besarle.
-Chicos, ¿Nos podemos ir a cenar?
-Tío Flo, ¿Por qué no esperamos? Todo el día pensando en comida jajaja.- Estallamos a carcajadas, los tres, aunque Flo intenta parecer serio.
-Sí, mejor esperamos.- Me acurruco un poco más entre los brazos de Dani y rodeo su cintura con uno de los míos, dejando mi cabeza en su pecho.- Aquí se está bien.
-¡Vamos tortolitos!
-¡Shhh! Deja dormir a la abuelita...
-¡Qué no soy una abuela!
-Sí, lo eres.
-Dani, ¿Cómo eres capaz de besar a una abuela? No me esperaba ésto de ti...- Digo divertida, poniendo una de mis sonrisas pícaras.
-No, yo beso a una princesa, rubia, preciosa.
-¿Me pones los cuernos? Vale, vale...
-Nunca pequeña.-Sus palabras me derriten, esa mirada me mata. Entonces une nuestros labios. Me besa mientras una de mis manos acaricia su nuca y la otra se centra en presionar su espalda. Sus brazos rodean mi cuerpo mientras nuestras lenguas se entrelazan y nuestras bocas se entreabren.
-Ejem...- Interrumpe Flo.- Muy bonito ésto chicos pero... Tengo hambre. ¿Nos vamos?
-¿Cuándo no tienes hambre?
-Vamos Dani...- Me levanto del sofá entre risas y estiro de su brazo para que se levante.
Bajamos al comedor a cenar los tres juntos entre risas y bromas. Dani y yo, al salir de la habitación nos separamos sempre para que no nos vean juntos ante todo, hay que ser cuidadosos, aunque debo admitir que tengo unas ganas locas de volver a besarle, que me rodee con sus brazos, me acaricie la espalda y me de dulces besos por el cuerpo.
Nada más entrar veo a mi alrededor varias mesas ocupadas, algunas de ellas ocupadas por miembros del equipo que, aunque tengan sitios vacíos, preferimos no ocupar. Nos sentamos solos, tenemos mucha más confianza, muchísima más. Ocupamos una de las mesas más pequeñas que quedan, una con cuatro sillas. Flo se sienta a mi lado evitando que Dani lo haga. Éste se sienta enn frente de Flo. Esperando al camarero mientras elegimos que comer, Dani se entretiene jugando con mis piernas, y yo, me dedico a disimular, aunque me cueste mucho.
-Flo, ¿Puedo hacerte una pregunta?
-Dime Annita.
-¿Sabes por qué Moni y David están tan distantes?
-¿Desde cuando te interesa a ti lo que hagan ellos?.- Dice Dani con desdén.
-¿Celoso?.- Empiezo a reír.- Nada, solo es que soy bastante cotilla y me interesa, eso es todo.
-¡Y luego dices que no eres una abuela!
-¡No lo soy!.- Digo con tono de niña pequeña enfadada.- No tiene nada que ver, puedo ser cotilla sin ser una abuela...
-Ya, ya...- Reímos.
-Pues, según me han dicho se pelearon antes de la fiesta y lo dejaron, pero no tengo ni idea.- De pronto un desagradable tono de voz corta la conversación.
-¡Hola cuquito!.- Romina se sienta al lado de Dani cortando nuestro juego de piernas y dándole un beso en la mejilla. ¡Qué raro! ¿Verdad? Romina al lado de Dani...
-¡Romi!.- Exclama Dani incómodo.- ¿Qué haces aquí?
-Pues he bajado a cenar tontorrón. Os he visto aquí y me apetecía estar un rato con vosotros, que últimamente os pasáis la vida juntos.- ¿Con nosotros? A ésta lo que le apetece no es hablar con nosotros, ¡Es tirarse a Dani! Pero si cree que lo va a conseguir... ¡Lo lleva claro!
-¡Qué bien Romi!.- Finjo.- Bueno ¿Pedimos?.- Finjo una sonrisa que tanto Dani como Flo saben en seguida que es de lo más falsa posible. Me pone de los nervios ver como Romina no se corta ni un pelo con Dani. Sé que él no me haría eso, pero también sé que Romina es la chica a la que quieren todos, y eso me asusta mucho.
-Ya son las ocho... deberíamos bajar a cenar ya ¿no?.- Propone Flo bastante serio mientras Dani y yo estallamos a carcajadas.
-Siempre pensando en com.- El sonido del teléfono le interrumpe.- Es ella...- Me mira con cara de preocupación.
-Cógelo.
-¿Hola?... Bien, bien... Sí... Tenemos que hablar, es que no puedo seguir con ésto, lo siento pero creo que sería mejor que lo dejáramos, necesito pensar las cosas.- Entonces cuelga, y después de ésto no puedo evitar besarle.
-Chicos, ¿Nos podemos ir a cenar?
-Tío Flo, ¿Por qué no esperamos? Todo el día pensando en comida jajaja.- Estallamos a carcajadas, los tres, aunque Flo intenta parecer serio.
-Sí, mejor esperamos.- Me acurruco un poco más entre los brazos de Dani y rodeo su cintura con uno de los míos, dejando mi cabeza en su pecho.- Aquí se está bien.
-¡Vamos tortolitos!
-¡Shhh! Deja dormir a la abuelita...
-¡Qué no soy una abuela!
-Sí, lo eres.
-Dani, ¿Cómo eres capaz de besar a una abuela? No me esperaba ésto de ti...- Digo divertida, poniendo una de mis sonrisas pícaras.
-No, yo beso a una princesa, rubia, preciosa.
-¿Me pones los cuernos? Vale, vale...
-Nunca pequeña.-Sus palabras me derriten, esa mirada me mata. Entonces une nuestros labios. Me besa mientras una de mis manos acaricia su nuca y la otra se centra en presionar su espalda. Sus brazos rodean mi cuerpo mientras nuestras lenguas se entrelazan y nuestras bocas se entreabren.
-Ejem...- Interrumpe Flo.- Muy bonito ésto chicos pero... Tengo hambre. ¿Nos vamos?
-¿Cuándo no tienes hambre?
-Vamos Dani...- Me levanto del sofá entre risas y estiro de su brazo para que se levante.
Bajamos al comedor a cenar los tres juntos entre risas y bromas. Dani y yo, al salir de la habitación nos separamos sempre para que no nos vean juntos ante todo, hay que ser cuidadosos, aunque debo admitir que tengo unas ganas locas de volver a besarle, que me rodee con sus brazos, me acaricie la espalda y me de dulces besos por el cuerpo.
Nada más entrar veo a mi alrededor varias mesas ocupadas, algunas de ellas ocupadas por miembros del equipo que, aunque tengan sitios vacíos, preferimos no ocupar. Nos sentamos solos, tenemos mucha más confianza, muchísima más. Ocupamos una de las mesas más pequeñas que quedan, una con cuatro sillas. Flo se sienta a mi lado evitando que Dani lo haga. Éste se sienta enn frente de Flo. Esperando al camarero mientras elegimos que comer, Dani se entretiene jugando con mis piernas, y yo, me dedico a disimular, aunque me cueste mucho.
-Flo, ¿Puedo hacerte una pregunta?
-Dime Annita.
-¿Sabes por qué Moni y David están tan distantes?
-¿Desde cuando te interesa a ti lo que hagan ellos?.- Dice Dani con desdén.
-¿Celoso?.- Empiezo a reír.- Nada, solo es que soy bastante cotilla y me interesa, eso es todo.
-¡Y luego dices que no eres una abuela!
-¡No lo soy!.- Digo con tono de niña pequeña enfadada.- No tiene nada que ver, puedo ser cotilla sin ser una abuela...
-Ya, ya...- Reímos.
-Pues, según me han dicho se pelearon antes de la fiesta y lo dejaron, pero no tengo ni idea.- De pronto un desagradable tono de voz corta la conversación.
-¡Hola cuquito!.- Romina se sienta al lado de Dani cortando nuestro juego de piernas y dándole un beso en la mejilla. ¡Qué raro! ¿Verdad? Romina al lado de Dani...
-¡Romi!.- Exclama Dani incómodo.- ¿Qué haces aquí?
-Pues he bajado a cenar tontorrón. Os he visto aquí y me apetecía estar un rato con vosotros, que últimamente os pasáis la vida juntos.- ¿Con nosotros? A ésta lo que le apetece no es hablar con nosotros, ¡Es tirarse a Dani! Pero si cree que lo va a conseguir... ¡Lo lleva claro!
-¡Qué bien Romi!.- Finjo.- Bueno ¿Pedimos?.- Finjo una sonrisa que tanto Dani como Flo saben en seguida que es de lo más falsa posible. Me pone de los nervios ver como Romina no se corta ni un pelo con Dani. Sé que él no me haría eso, pero también sé que Romina es la chica a la que quieren todos, y eso me asusta mucho.
martes, 26 de febrero de 2013
Capítulo 57: Peñón de Ifach.
Hoy haremos una excursión al Peñón de Ifach. Un paraíso natural precioso la verdad, pero yo así, a simple vista, lo veo demasiado camino para subir... Aunque bueno, si va tanta gente será por que no cuesta mucho... Tenemos al autobús listo esperando en la puerta del hotel, y estamos todos equipados con botellas de agua, cámaras y móviles, no queremos que nadie se pierda.
Todo ésto es muy extraño, Moni y David no se sientan juntos, cuando llevan sin separarse meses. Tienen una cara de perros... debe de haberles pasado algo... Pero eso sí, Romi no cambia... Todo el rato junto a Dani, intentando ligar con él, por muchas largas que éste le de.
-Tranquilízate Annita.- Dice Flo una de las tantas veces en las que yo me giro antes de llegar y veo el panorama. Romina apoyada en Dani, y él sin saber que hacer...
-¡No puedo Flo! ¿Tu la estás viendo? Le falta besarle...- Ésto lo digo en voz baja, por muchas ganas que tenga de gritar en estos momentos. La imagen de ver a Romi besando a Dani pasa por mi cabeza como una auténtica pesadilla. No podría ver eso...- Eso sí, antes de que lo haga le arranco los pelos.- Flo echa una pequeña carcajada que se silencia automáticamente al ver que yo no lo decía en broma.
-Vamos peque, tú nunca has sido celosa.
-Ya lo sé Flo, pero es que ahora no soporto ver ésto... Sé que Dani no es así, pero Romi...
-Déjalos. ¡Mira! ¡Ya hemos llegado!.- En esos momentos echo una mirada por la ventana y observo el gran peñón que hay a la derecha. Es enorme, y se le ve bastante verde, mucha naturaleza... Veo gaviotas volando al rededor... Esto es precioso.
Al bajar del autobús respiro aire puro. Aquí se esta genial, hay muchísima naturaleza, a la derecha se ve todo el mar, el puerto, un montón de barcos de vela, yates y demás tipos de barcos: pesqueros, turísticos, etc. A la izquierda hay una inmensa roca, el peñon, con muchas gaviotas sobrevolándolo, muchos árboles adornándolo, y sin gente en él... Es fantástico.
Subimos un poco por el camino señalizado, hasta llegar a una casa dónde nos reciben con una sonrisa. Nos separan en tres grupos diferentes: Los que no tienen ganas de subir, se quedan viendo las especies protegidas de plantas y de animales, y los que prefieren ir a ver el puerto se bajan con uno de los guías. El resto, Flo, Dani, María, Valdi y yo nos quedamos con un tercer guía para que nos conduzca hasta la cueva para poder ver bien el paisaje.
Una vez arriba, a punto de entrar a la cueva que separa el camino de grava del camino rocoso y peligroso que por supuesto no pasaremos, nuestro guía, Alberto, nos deja darnos una vuelta alrededor para observar mejor la naturaleza. Yo me acerco un poco al borde rocoso del camino en el que nos encontramos. Los demás se alejan un poco hacia el lado contrario, aunque no todos. De pronto, noto como unas manos me rrecorren la cintura y se cuelan en los bolsillos de mi chaqueta para unirse a las mías.
-Daniel, que no se puede enterar nadie ¿recuerdas?
-Lo sé pequeña, pero aún así no puedo resistirme. Ésto es tan bonito...
-Ya lo sé.- Me separo de él y disimulo un poco.- Me encantaría que estuviéramos tu y yo solos, sin nadie más, sin problemas.
-No tiene por que haberlos, nadie nos va a impedir que estemos juntos.- Le miro a los ojos y no puedo evitar sonreir.
-Vamos anda, que empezarán a sospechar.- Vuelvo yo primero donde está esperando el guía, todavía no han vuelto los demás, pero no tardarán. Al poco viene Dani desde otro sitio distinto, para disimular un poco. En cuanto llegan los demás, entramos a la cueva. Es muy resvaladiza, tienes que subir cogiendo la cuerda que hay a cada extremo de ésta para no caerte. En cuando salimos, vemos todo el mar, un par de barcos, y muchos animales. Que paisaje más bonito... Volvemos a pasar por la cueva dirección a la casa anterior donde tienen que estar esperando el resto de los grupos.
Nada más bajar, vamos hacia un restaurante que hay ahí al lado. En el techo hay vigas de madera, y todo el suelo es de madera. Es un restaurante pequeñito y muy acojedor, me recuerda a mi casita de mollet... Nos separan en varias mesas, en la mía hay solo cuatro sillas, las cuales ocupan a mi lado: Flo, Dani y ¿cómo no? Romina... ¿Adivináis donde se sienta? Al lado de Dani, que raro ¿verdad? Yo estoy en frente de Dani a la derecha de Flo. No soporto volver a ver a Dani y a Romi así... Lo único que me consuela es cuando Dani se entretiene jugando con pies.
Nosotros pedimos un Arroz a banda para cuatro, está riquísimo. Los demás no sé muy bien lo que piden, en lo único en lo que me fijo es en que David y Moni están en mesas separadas. No le doy mucha importancia por que tampoco quiero saber que hace cada cual con su vida, aunque lo cierto es que ésto es bastante raro.
Cuando acabamos de comer algunos vuelven al hotel, pero yo prefiero ir dando un paseo. Tampoco está tan lejos, y así puedo aprovechar para estar con Flo y con Dani.
Todo ésto es muy extraño, Moni y David no se sientan juntos, cuando llevan sin separarse meses. Tienen una cara de perros... debe de haberles pasado algo... Pero eso sí, Romi no cambia... Todo el rato junto a Dani, intentando ligar con él, por muchas largas que éste le de.
-Tranquilízate Annita.- Dice Flo una de las tantas veces en las que yo me giro antes de llegar y veo el panorama. Romina apoyada en Dani, y él sin saber que hacer...
-¡No puedo Flo! ¿Tu la estás viendo? Le falta besarle...- Ésto lo digo en voz baja, por muchas ganas que tenga de gritar en estos momentos. La imagen de ver a Romi besando a Dani pasa por mi cabeza como una auténtica pesadilla. No podría ver eso...- Eso sí, antes de que lo haga le arranco los pelos.- Flo echa una pequeña carcajada que se silencia automáticamente al ver que yo no lo decía en broma.
-Vamos peque, tú nunca has sido celosa.
-Ya lo sé Flo, pero es que ahora no soporto ver ésto... Sé que Dani no es así, pero Romi...
-Déjalos. ¡Mira! ¡Ya hemos llegado!.- En esos momentos echo una mirada por la ventana y observo el gran peñón que hay a la derecha. Es enorme, y se le ve bastante verde, mucha naturaleza... Veo gaviotas volando al rededor... Esto es precioso.
Al bajar del autobús respiro aire puro. Aquí se esta genial, hay muchísima naturaleza, a la derecha se ve todo el mar, el puerto, un montón de barcos de vela, yates y demás tipos de barcos: pesqueros, turísticos, etc. A la izquierda hay una inmensa roca, el peñon, con muchas gaviotas sobrevolándolo, muchos árboles adornándolo, y sin gente en él... Es fantástico.
Subimos un poco por el camino señalizado, hasta llegar a una casa dónde nos reciben con una sonrisa. Nos separan en tres grupos diferentes: Los que no tienen ganas de subir, se quedan viendo las especies protegidas de plantas y de animales, y los que prefieren ir a ver el puerto se bajan con uno de los guías. El resto, Flo, Dani, María, Valdi y yo nos quedamos con un tercer guía para que nos conduzca hasta la cueva para poder ver bien el paisaje.
Una vez arriba, a punto de entrar a la cueva que separa el camino de grava del camino rocoso y peligroso que por supuesto no pasaremos, nuestro guía, Alberto, nos deja darnos una vuelta alrededor para observar mejor la naturaleza. Yo me acerco un poco al borde rocoso del camino en el que nos encontramos. Los demás se alejan un poco hacia el lado contrario, aunque no todos. De pronto, noto como unas manos me rrecorren la cintura y se cuelan en los bolsillos de mi chaqueta para unirse a las mías.
-Daniel, que no se puede enterar nadie ¿recuerdas?
-Lo sé pequeña, pero aún así no puedo resistirme. Ésto es tan bonito...
-Ya lo sé.- Me separo de él y disimulo un poco.- Me encantaría que estuviéramos tu y yo solos, sin nadie más, sin problemas.
-No tiene por que haberlos, nadie nos va a impedir que estemos juntos.- Le miro a los ojos y no puedo evitar sonreir.
-Vamos anda, que empezarán a sospechar.- Vuelvo yo primero donde está esperando el guía, todavía no han vuelto los demás, pero no tardarán. Al poco viene Dani desde otro sitio distinto, para disimular un poco. En cuanto llegan los demás, entramos a la cueva. Es muy resvaladiza, tienes que subir cogiendo la cuerda que hay a cada extremo de ésta para no caerte. En cuando salimos, vemos todo el mar, un par de barcos, y muchos animales. Que paisaje más bonito... Volvemos a pasar por la cueva dirección a la casa anterior donde tienen que estar esperando el resto de los grupos.
Nada más bajar, vamos hacia un restaurante que hay ahí al lado. En el techo hay vigas de madera, y todo el suelo es de madera. Es un restaurante pequeñito y muy acojedor, me recuerda a mi casita de mollet... Nos separan en varias mesas, en la mía hay solo cuatro sillas, las cuales ocupan a mi lado: Flo, Dani y ¿cómo no? Romina... ¿Adivináis donde se sienta? Al lado de Dani, que raro ¿verdad? Yo estoy en frente de Dani a la derecha de Flo. No soporto volver a ver a Dani y a Romi así... Lo único que me consuela es cuando Dani se entretiene jugando con pies.
Nosotros pedimos un Arroz a banda para cuatro, está riquísimo. Los demás no sé muy bien lo que piden, en lo único en lo que me fijo es en que David y Moni están en mesas separadas. No le doy mucha importancia por que tampoco quiero saber que hace cada cual con su vida, aunque lo cierto es que ésto es bastante raro.
Cuando acabamos de comer algunos vuelven al hotel, pero yo prefiero ir dando un paseo. Tampoco está tan lejos, y así puedo aprovechar para estar con Flo y con Dani.
sábado, 23 de febrero de 2013
CAPÍTULO 56: Nada nos va a separar.
Ya son las once de la noche, es tarde, y Dani y yo acabamos de llegar al hotel. Hemos venido todo el camino separados, sin hablarnos, ninguno de los dos sabemos que decir, pero hay algo a lo que no paro de darle vueltas.
-Dani, antes de que te vayas...- Me corta.
-Cuqui, lo siento. Te hice daño pero no puedo estar sin ti, te necesito.
-¿Y tu novia?
-Em... La dejaré, en cuanto lleguemos. Te lo prometo.
-Pero Dani, no puedo estar contigo sabiendo que tienes novia y...
-Nada nos va a separar ¿vale? Quiero estar contigo.- Sus palabras me emocionan, me emocionan tanto que no puedo evitar la tentación de besarle, pero le beso sin pensar en las conseqüencias que trae besarle justo en frente de la puerta de su habitación.
-Ejem...- Alguien nos interrumpe. Es Flo. Nos giramos y él está en la puerta de la habitación, con cara de enfado.- ¿Qué es esto chicos?
-Emm... Flo, te lo puedo explicar.- Dani me defiende, y yo me conservo callada.
-Pasad anda.- Entramos en la habitación y le explicamos a Flo todo lo que ha pasado esta tarde.- Chicos, puede haber problemas en el programa si esto no sale bien, podéis llegar a perder vuestro trabajo y yo no puedo evitarlo por mucho que me duela romper este equipo.
-No tiene por que enterarse nadie. Además ésto no va a acabar, no quiero perderla.- Las lágrimas que hasta ahora estaban contenidas en mis ojos acabaron deslizándose por mis mejillas, lo que provocó que Flo y Dani vinieran corriendo para abrazarme y dejarme un beso en la mejilla cada uno.
-No os puedo impedir estar juntos, lo sé, pero al primer problema tendré que tomar medidas, lo sabéis ¿verdad?. Que no se entere nadie.- Sonríe.- Me alegro mucho de que por fin estéis juntos.
-¿Por fin? ¿De qué hablas?
-Vamos Annita, no disimules, y Dani tú tampoco. Se os notaba desde hace tiempo que queríais estar juntos. No soy tonto ¿sabéis?.- Empezamos a reír y seguimos hablando normal, como si nada.
Al día siguiente me desperté por un rayo de sol que entraba por el balcón de la habitación. Abrí los ojos y le vi, a mi lado, con un brazo suyo sobre mi cintura. Anoche Flo me dejó quedarme en su habitación, y he dormido en la cama de Dani. Son bastante grandes como para dormir los dos juntos. Me acerco y le dejo un tierno beso en los labios.
-Mmm... Buenos días princesa.- Me dice sin abrir los ojos todavía pero con una gran sonrisa.
-Buenos días.- Me levanto de la cama, y me deslizo por el pasillo hasta llegar a mi habitación.- ¡Buenos días!.- Digo feliz.- ¿Estabas durmiendo? Es que anoche llegamos a la una y me volví a quedar con ellos.
-No tranquila, estaba despierta.- Cojo la ropa y me voy directa a la ducha. Me ducho en menos de diez minutos, me cambio y me vuelvo a la habitación de los chicos dónde los veo a los dos poniéndose guapos y arreglándose para en día de hoy. Dani acaba antes, y mientras Flo va al baño Dani se acerca a mí y me besa. Me besa tan cariñosamente que me hace disfrutar solo con el roze de sus labios. Uno de sus brazos me acaricia la espalda, y el otro se centra algo más abajo, en mi trasero concretamente. Los mios se enredan en su cuello mientras nuestras bocas se entreabren y nuestras lenguas se entrelazan. Este beso se acaba con un ruido de una puerta. Nos separamos antes de que Flo vea nada, pero él se imagina lo que estaba pasando y se ríe.
-¿Como habéis dormido tortolitos?.- Reímos a carcajadas, no lo puedo evitar, pero es que estar aquí con ellos me hace muy feliz.
-De maravilla.- Dice Dani mientras me pasa el brazo por encima de los hombros y me da un beso en la frente.
-Genial.
-Se os nota.- Ríe.- Nunca os había visto tan contentos de buena mañana.
-Tienes razón.- Reímos todos.- A las diez y media de la mañana la abuela no suele despertarse.- Ríe y me echa una cara de burlón. Yo intento aguantarme la risa pero me cuesta mucho.
-Te arrepentirás de decir eso.- Río y le echo una mirada retante, se acerca a mí pero le esquivo.- Por cierto, si os pregunta María anoche nos fuimos a dar una vuelta y cuando volvimos ya era la una. Es lo que le he dicho eso cuando he ido a por la ropa.
-Claro que sí, recordad que no se puede enterar nadie.- Los dos asentimos contentos de que Flo lo aprobara, creo que era algo que en el fondo, aunque no lo pensásemos, nos importaba a los dos. Antes de salir, Dani me da un cariñoso beso y nos separamos.
Desayunamos con todos los del equipo, yo me siento a la derecha de Flo, Dani a su izquierda. Solo faltan David, Romina y Mónica. Llegan al mismo tiempo, y solo quedan tres sitios: uno al lado de Dani y otros dos al final de la mesa. Romina, como no, se sienta al lado de Dani... Si supiera todo lo que pasó ayer entre nosotros no estaría de tan buen humor...
-Dani, antes de que te vayas...- Me corta.
-Cuqui, lo siento. Te hice daño pero no puedo estar sin ti, te necesito.
-¿Y tu novia?
-Em... La dejaré, en cuanto lleguemos. Te lo prometo.
-Pero Dani, no puedo estar contigo sabiendo que tienes novia y...
-Nada nos va a separar ¿vale? Quiero estar contigo.- Sus palabras me emocionan, me emocionan tanto que no puedo evitar la tentación de besarle, pero le beso sin pensar en las conseqüencias que trae besarle justo en frente de la puerta de su habitación.
-Ejem...- Alguien nos interrumpe. Es Flo. Nos giramos y él está en la puerta de la habitación, con cara de enfado.- ¿Qué es esto chicos?
-Emm... Flo, te lo puedo explicar.- Dani me defiende, y yo me conservo callada.
-Pasad anda.- Entramos en la habitación y le explicamos a Flo todo lo que ha pasado esta tarde.- Chicos, puede haber problemas en el programa si esto no sale bien, podéis llegar a perder vuestro trabajo y yo no puedo evitarlo por mucho que me duela romper este equipo.
-No tiene por que enterarse nadie. Además ésto no va a acabar, no quiero perderla.- Las lágrimas que hasta ahora estaban contenidas en mis ojos acabaron deslizándose por mis mejillas, lo que provocó que Flo y Dani vinieran corriendo para abrazarme y dejarme un beso en la mejilla cada uno.
-No os puedo impedir estar juntos, lo sé, pero al primer problema tendré que tomar medidas, lo sabéis ¿verdad?. Que no se entere nadie.- Sonríe.- Me alegro mucho de que por fin estéis juntos.
-¿Por fin? ¿De qué hablas?
-Vamos Annita, no disimules, y Dani tú tampoco. Se os notaba desde hace tiempo que queríais estar juntos. No soy tonto ¿sabéis?.- Empezamos a reír y seguimos hablando normal, como si nada.
Al día siguiente me desperté por un rayo de sol que entraba por el balcón de la habitación. Abrí los ojos y le vi, a mi lado, con un brazo suyo sobre mi cintura. Anoche Flo me dejó quedarme en su habitación, y he dormido en la cama de Dani. Son bastante grandes como para dormir los dos juntos. Me acerco y le dejo un tierno beso en los labios.
-Mmm... Buenos días princesa.- Me dice sin abrir los ojos todavía pero con una gran sonrisa.
-Buenos días.- Me levanto de la cama, y me deslizo por el pasillo hasta llegar a mi habitación.- ¡Buenos días!.- Digo feliz.- ¿Estabas durmiendo? Es que anoche llegamos a la una y me volví a quedar con ellos.
-No tranquila, estaba despierta.- Cojo la ropa y me voy directa a la ducha. Me ducho en menos de diez minutos, me cambio y me vuelvo a la habitación de los chicos dónde los veo a los dos poniéndose guapos y arreglándose para en día de hoy. Dani acaba antes, y mientras Flo va al baño Dani se acerca a mí y me besa. Me besa tan cariñosamente que me hace disfrutar solo con el roze de sus labios. Uno de sus brazos me acaricia la espalda, y el otro se centra algo más abajo, en mi trasero concretamente. Los mios se enredan en su cuello mientras nuestras bocas se entreabren y nuestras lenguas se entrelazan. Este beso se acaba con un ruido de una puerta. Nos separamos antes de que Flo vea nada, pero él se imagina lo que estaba pasando y se ríe.
-¿Como habéis dormido tortolitos?.- Reímos a carcajadas, no lo puedo evitar, pero es que estar aquí con ellos me hace muy feliz.
-De maravilla.- Dice Dani mientras me pasa el brazo por encima de los hombros y me da un beso en la frente.
-Genial.
-Se os nota.- Ríe.- Nunca os había visto tan contentos de buena mañana.
-Tienes razón.- Reímos todos.- A las diez y media de la mañana la abuela no suele despertarse.- Ríe y me echa una cara de burlón. Yo intento aguantarme la risa pero me cuesta mucho.
-Te arrepentirás de decir eso.- Río y le echo una mirada retante, se acerca a mí pero le esquivo.- Por cierto, si os pregunta María anoche nos fuimos a dar una vuelta y cuando volvimos ya era la una. Es lo que le he dicho eso cuando he ido a por la ropa.
-Claro que sí, recordad que no se puede enterar nadie.- Los dos asentimos contentos de que Flo lo aprobara, creo que era algo que en el fondo, aunque no lo pensásemos, nos importaba a los dos. Antes de salir, Dani me da un cariñoso beso y nos separamos.
Desayunamos con todos los del equipo, yo me siento a la derecha de Flo, Dani a su izquierda. Solo faltan David, Romina y Mónica. Llegan al mismo tiempo, y solo quedan tres sitios: uno al lado de Dani y otros dos al final de la mesa. Romina, como no, se sienta al lado de Dani... Si supiera todo lo que pasó ayer entre nosotros no estaría de tan buen humor...
sábado, 16 de febrero de 2013
CAPÍTULO 55: Primer día.
Me despierto a las diez, Dani sigue durmiendo, aunque Flo ya está levantado y pidiendo el desayuno. Antes acercarme a Flo observo como duerme Dani. Me encanta esa cara de niño que tiene...
-¡Buenos días! ¿Cuándo te has levantado?.- Me acerco a Flo y le doy un abrazo acompañado de un beso en la mejilla.
-Buenos días. Hace ya un rato, que tenia hambre. –Reimos los dos.
-¡Sshh! ¡Qué vamos a despertar a Dani!
-Ya es hora, ¿no crees?
-Sí, la verdad es que sí.- Seguimos riendo a pesar de todo.- Voy a cambiarme, en cinco minutos vengo.- Voy a mi habitación, me tengo que quitar la ropa de Dani con la que he dormido. Llamo a la puerta y me abre María.
-¿Donde estabas, Anna?
-Es que llegamos tarde anoche y me he quedado con Flo y con Dani en su habitación. Me cambio y me voy a desayunar con ellos.
-Últimamente estás con ellos mucho ¿no?
-Sí.- Grito desde el baño mientras me cambio.- Somos como una familia, la verdad. Bueno me voy, te veo luego.- Salgo del baño ya cambiada y me voy a la habitación de Flo y Dani.
Cuando entro Dani ya está despierto y toda la comida está en la mesa. Desayunamos los tres juntos, y lo pasamos genial. Éste está siendo un viaje increible. Por la mañana quedamos todos los del equipo para hablar sobre lo que vamos a hacer en la fiesta. Para comer quedamos todos en el comedor del hotel en el que estamos instalados, y después empezamos a prepararnos para la fiesta. A las seis empieza la fiesta, todavía estamos preparándonos, queda media hora para que empiece, aunque Valdi acaba de subir para pinchar un poco de música. Estoy nerviosa, parece que hay mucha gente, también veo a las 3 chicas de ayer que nos pidieron autógrafos. ¡Estaban en la primera fila gritando como locas! Parecen majas. Las típicas amigas de toda la vida que pasan las tardes juntas divirtiéndose.
La fiesta es todo un éxito, la gente acaba muy contenta, y nosotros lo pasamos genial ahí arriba. Disfrutamos más que en un programa normal. Cantamos, gritamos, reímos y hacemos reír a los demás. Durante la fiesta, Dani se acercó a mí, y me dijo algo al oído: 'Lo siento pequeña.' No lo entendí muy bien, pero no le di importancia.
Después de la fiesta en la plaza mayor nos dirigimos hacia una plaza pequeña y escondida entre muchas casas y árboles. Nos sentamos ahí unos cuantos: Maria, Romina, Dani, David y Mónica. Al cabo de un tiempo decido alejarme por un tiempo de ese grupo de gente que no hace más que hablar de sus batallitas para relajarme un rato. Bajando las escaleras veo un círculo de piedra precioso, a la izquierda hay más escaleras, a la derecha unos árboles. Desde aquí se ve el mar, el mar solitario. Me tumbo en el círculo de piedra, desde aquí se ve todo: el mar, el puerto, el peñón... Cierro los ojos y escucho el canto de los pájaros, el sonido de las olas chocando contra las rocas... Hace aire, pero llevo una chaqueta bastante caliente y no lo noto. En pleno marzo es lo normal supongo. Escucho que unos pasos se acercan a mí. Esto es tan relajante que ni abro los ojos, me quedo tumbada con los ojos cerrados en este círculo de piedra. No necesito mirar para saber quien es, ese olor... ese olor inconfundible... Dani. Cada vez está más cerca, lo noto a mí lado, noto su respiración cada vez más cerca de mi cara, de mi boca... abro los ojos, lo primero que veo es su sonrisa. Sin darme cuenta nuestros labios se vuelven a unir, por poco tiempo, pero se unen en un tierno, dulce y cariñoso beso. Me siento en el círculo mientras las manos de Dani recoren mi espalda y mi trasero. Se separa de mi para setarse debajo del árbol y me coloca a mi encima. 'Te quiero' escucho acompañado de una sonrisa antes de que nuestros labios se vuelvan a unir. Me va dejando tiernos besos en el cuello, en el pecho... por todas partes.
-Te quiero pequeña. No dejaré que nadie nos separe nunca.- Estas palabras de Dani llegan lo más dentro de mi corazón posible.
-Te quiero demasiado, eres lo más importante de mi vida. No quiero perderte, Dani.- Nuestros labios se vuelven a unir, nuestras bocas se entreabren, las lenguas se entrelazan mientras sus manos se cuelan por dentro de mi camiseta, y las mías van desabrochando poco a poco su cinturón. Él me sigue en esta locura, y escondiéndonos detrás del árbol poco a poco, entre besos y caricias, me hace disfrutar, me hace sentir que estoy en el cielo, me hace estar en una nube. Aquí, en este pequeño pueblo, mientras podemos ver el mar por un agujero y la montaña a través de los árboles, el hombre del que estoy completamente enamorada, me hace sentir que no le puedo querer más, me hace sentir la mujer más feliz del mundo.
-¡Buenos días! ¿Cuándo te has levantado?.- Me acerco a Flo y le doy un abrazo acompañado de un beso en la mejilla.
-Buenos días. Hace ya un rato, que tenia hambre. –Reimos los dos.
-¡Sshh! ¡Qué vamos a despertar a Dani!
-Ya es hora, ¿no crees?
-Sí, la verdad es que sí.- Seguimos riendo a pesar de todo.- Voy a cambiarme, en cinco minutos vengo.- Voy a mi habitación, me tengo que quitar la ropa de Dani con la que he dormido. Llamo a la puerta y me abre María.
-¿Donde estabas, Anna?
-Es que llegamos tarde anoche y me he quedado con Flo y con Dani en su habitación. Me cambio y me voy a desayunar con ellos.
-Últimamente estás con ellos mucho ¿no?
-Sí.- Grito desde el baño mientras me cambio.- Somos como una familia, la verdad. Bueno me voy, te veo luego.- Salgo del baño ya cambiada y me voy a la habitación de Flo y Dani.
Cuando entro Dani ya está despierto y toda la comida está en la mesa. Desayunamos los tres juntos, y lo pasamos genial. Éste está siendo un viaje increible. Por la mañana quedamos todos los del equipo para hablar sobre lo que vamos a hacer en la fiesta. Para comer quedamos todos en el comedor del hotel en el que estamos instalados, y después empezamos a prepararnos para la fiesta. A las seis empieza la fiesta, todavía estamos preparándonos, queda media hora para que empiece, aunque Valdi acaba de subir para pinchar un poco de música. Estoy nerviosa, parece que hay mucha gente, también veo a las 3 chicas de ayer que nos pidieron autógrafos. ¡Estaban en la primera fila gritando como locas! Parecen majas. Las típicas amigas de toda la vida que pasan las tardes juntas divirtiéndose.
La fiesta es todo un éxito, la gente acaba muy contenta, y nosotros lo pasamos genial ahí arriba. Disfrutamos más que en un programa normal. Cantamos, gritamos, reímos y hacemos reír a los demás. Durante la fiesta, Dani se acercó a mí, y me dijo algo al oído: 'Lo siento pequeña.' No lo entendí muy bien, pero no le di importancia.
Después de la fiesta en la plaza mayor nos dirigimos hacia una plaza pequeña y escondida entre muchas casas y árboles. Nos sentamos ahí unos cuantos: Maria, Romina, Dani, David y Mónica. Al cabo de un tiempo decido alejarme por un tiempo de ese grupo de gente que no hace más que hablar de sus batallitas para relajarme un rato. Bajando las escaleras veo un círculo de piedra precioso, a la izquierda hay más escaleras, a la derecha unos árboles. Desde aquí se ve el mar, el mar solitario. Me tumbo en el círculo de piedra, desde aquí se ve todo: el mar, el puerto, el peñón... Cierro los ojos y escucho el canto de los pájaros, el sonido de las olas chocando contra las rocas... Hace aire, pero llevo una chaqueta bastante caliente y no lo noto. En pleno marzo es lo normal supongo. Escucho que unos pasos se acercan a mí. Esto es tan relajante que ni abro los ojos, me quedo tumbada con los ojos cerrados en este círculo de piedra. No necesito mirar para saber quien es, ese olor... ese olor inconfundible... Dani. Cada vez está más cerca, lo noto a mí lado, noto su respiración cada vez más cerca de mi cara, de mi boca... abro los ojos, lo primero que veo es su sonrisa. Sin darme cuenta nuestros labios se vuelven a unir, por poco tiempo, pero se unen en un tierno, dulce y cariñoso beso. Me siento en el círculo mientras las manos de Dani recoren mi espalda y mi trasero. Se separa de mi para setarse debajo del árbol y me coloca a mi encima. 'Te quiero' escucho acompañado de una sonrisa antes de que nuestros labios se vuelvan a unir. Me va dejando tiernos besos en el cuello, en el pecho... por todas partes.
-Te quiero pequeña. No dejaré que nadie nos separe nunca.- Estas palabras de Dani llegan lo más dentro de mi corazón posible.
-Te quiero demasiado, eres lo más importante de mi vida. No quiero perderte, Dani.- Nuestros labios se vuelven a unir, nuestras bocas se entreabren, las lenguas se entrelazan mientras sus manos se cuelan por dentro de mi camiseta, y las mías van desabrochando poco a poco su cinturón. Él me sigue en esta locura, y escondiéndonos detrás del árbol poco a poco, entre besos y caricias, me hace disfrutar, me hace sentir que estoy en el cielo, me hace estar en una nube. Aquí, en este pequeño pueblo, mientras podemos ver el mar por un agujero y la montaña a través de los árboles, el hombre del que estoy completamente enamorada, me hace sentir que no le puedo querer más, me hace sentir la mujer más feliz del mundo.
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