Una semana... Una semana entre llantos y sollozos. Ya estamos en mayo casi. Hoy es 29 de abril, y al ser fiesta en un par de días, hay puente. Mañana miércoles, al acabar el programa me iré a un hotel precioso en Oviedo, llamado Princesa Munia, con SPA, piscina y gimnasio a pasar el puente con mi hermana relajadas. Ella también lo necesita, hace poco que se divorció de su marido y no está pasando por su mejor momento.
¿Miki? No he vuelto a saber nada de él pero tampoco me he preocupado y con Dani pues... Bueno, prefiero no hablar del tema. Juange está siendo un gran apoyo la verdad, como siempre. Pasa todas las tardes a mi lado y algunos días como hoy me trae el desayuno. Cuando acabamos de desayunar lo recojo todo y me voy a mi habitación a prepararme.
-¿Nos vamos?.- Le digo a Juange ya lista.
-Claro cuqui.- Se levanta del sofá.- Pero, ¿No es un poco pronto?
-No importa.- Salgo por la puerta cogiendo el bolso con las cosas necesarias dentro y le espero fuera en el rellano con las llaves en la mano.
-Hoy te noto más animada.
-Sí, sinceramente sí .
-Me alegro pequeña.
Durante las horas previas al programa sólo salgo del camerino de Flo para ir a maquillaje. No se por qué, será quizás que es como mi padre y estoy cómoda con él, pero no quiero salir de aquí. Es como si me aislara de todos mis problemas. En la entrada del programa decidimos hacer una escena muy divertida con unos monopatines, me río mucho, pero lo habría pasado mejor si Dani y yo estuviésemos juntos. Acabo el programa y voy a cambiarme a mi camerino rápidamente para ir a casa. Nos han invitado a una fiesta con presentadores, colaboradores y técnicos de otros programas, a la que tengo que ir aunque no tenga ganas. Si Flo me lo pide no me puedo negar.
Una vez duchada, me hago unos tirabuzones en el pelo y me lo recojo un poco hacia atrás. Voy a mi habitación y empiezo a ponerme ropa. En un principio me pruebo una minifalda de tubo negra con una camiseta ancha blanca metida por dentro, pero no me convence. Luego me pongo unos pantalones cortos, de cintura alta, vaqueros con una camiseta amarilla de encaje, pero tampoco. Sigo probando ropa hasta que finalmente me decido por un vestido violeta con adornos de lentejuelas corto y ceñido, con la espalda descubierta, un detalle que queda muy bien. Me encanta este vestido aunque me lo pongo poco. Ahora toca elegir zapatos... Botas, botines, sandalias, bailarinas... Me pruebo de todo hasta que finalmente me decido por unos zapatos de tacón negros con adornos amarillos. Cojo mi bolso amarillo y ¡Lista!
-Hola.- Digo abriéndoles la puerta a María y a Deborah.- Pasad. Esperadme cinco minutos, no me queda nada.
-Date prisa. ¡No tardes!
Me meto en el baño y empiezo a maquillarme. Me pongo una sombra negra y la difumino un poco. Los labios... ¡Perfecta!
-¿Nos vamos?.- Cojo el bolso con dinero, el móvil, y las llaves dentro y salgo de casa detrás de ellas.
Llego abajo y veo el coche de David, él está dentro. María se sube delante en el asiento del copiloto y yo me pongo detrás con Deborah. Vamos en silencio hasta la fiesta. Es un camino corto, no más de cinco minutos. Cuando bajo del coche me fijo en la discoteca... Ya estuve antes aquí pero no quiero pensar en ello. Entro y busco a Flo, pero no le veo. A quién sí veo es a Dani, que se gira en cuanto me ve y sigue hablando con una chica rubia, alta de pelo largo. No me gusta nada esa imagen así que me alejo de allí, me voy fuera, a tomar un poco el aire. Cuando salgo veo que hay un chico fumando, alto, moreno y con barba, bastante mono. No digo nada, no me apetece hablar, me centro en coger un cigarro del bolso y sujetarlo con la boca mientras busco el mechero. Registro el bolso un par de veces pero nada... Ni rastro del mechero.
-¡Mierda!- Me dispongo a quitarme de la boca el cigarro cuando el chico que estaba al lado de la puerta se acerca a mí con un mechero en la mano.- Gracias.- Digo mientras cojo éste con la mano, sujentando el cigarro en la boca y encendiéndolo. Una vez encendido el cigarro le devuelvo el mechero y levanto la mirada hasta sus ojos. Tiene unos ojos verdes muy bonitos.
-¿Por qué no estás en la fiesta?
-He visto una imagen que no me ha gustado mucho...- Doy una calada.- ¿Y tú?
-Digamos que no tengo el mismo punto de vista que mi jefe... No nos llevamos muy bien.
-¿Quién es tu jefe?
-Jordi Évole.-El presentador de "Salvados".- Soy Sergio: su cámara.
-Anna Simon.- Le doy dos besos.- Encantada.
-Igualmente.- Expresa sonriente.
-Soy copresentadora en "Tonterías las justas".
-Lo sé. Dani me habló de ti hace mucho tiempo. Le tenías encantado al chaval...- Le miro con una expresión extraña, una mezcla entre enfado, tristeza y sorpresa, por lo que deduce que tiene que aclarar cosas.- Es amigo mío desde hace mucho. Quedamos de vez en cuando.
-Dani...- Suspiro. Aún me duele escuchar su nombre.- ¿Qué dice de mí?
-Varias cosas...- Ríe.- Me contó que sois muy amigos.
-Éramos.- Me mira extrañado.- Pasaron... Cosas. Nunca le importé de verdad. Jugaba conmigo...
-Vaya... Lo siento...- Comprende que no quiero que vuelva a hablar de él y así lo hace.
- Gracias...-Tiro lo que me queda de cigarro.- ¿Entramos?
-Claro, vamos.
Tira su cigarro y me sigue dentro de la discoteca dónde pedimos un par de copas y vamos a bailar. Veo a Flo, por fin. Se acerca a mí acompañado de un par de personas que desconozco y me las presenta, al igual que yo le presento a Sergio. Se quedan con nosotros un buen rato mientras bailamos, aunque de repente se me amarga la fiesta. Vemos a Dani de lejos, le cuesta andar... Va muy mal, fatal. Ha bebido muchísimo.
-¡Ei, Sergio!- Le coge del cuello apoyándose en el y llevándole detrás de mí, dónde puedo oírles hablar a pesar de la música.-¿Qué, ligando un poco? Está buena... Muy buena.¿Verdad?.-No puedo creer lo que ha dicho... ¿Está intentando juntarme con Sergio? No me lo creo; no quiero creerlo. Hace dos semanas no me dejaba ir sola a ningún sitio y ahora intenta que me vaya con otro. Permanezco quieta y callada de espaldas a ellos hasta que decido girarme y mirarles. Dani me mira a los ojos, pero evito su mirada. Miro a Sergio, quién me mira apenado. Las lágrimas empiezan a recorrer mis mejillas... Será mejor irme. Me doy media vuelta y voy hasta el guardarropa dónde cojo la americana y me la empiezo a poner. Sergio se libra de Dani como puede y me sigue para cogerme antes de que me pueda largar. Me mira a los ojos y no sé por qué, pero siento un impulso, un impulso que me hace abrazarle y llorar en su hombro.
oh!! que se reconcilien! siguiente ya de ya ! me gusta :)
ResponderEliminarpara cuando el siguiente ?¿
ResponderEliminarNo hay mas?
ResponderEliminarno continuais la historia?
ResponderEliminarVOLVEMOS CON LA HISTORIA! TARDAREMOS MAS EN SUBIR CAP PERO SUBIREMOS :)
ResponderEliminarEntonces esperare jajajajaj me encanta la historia
ResponderEliminarChacha, ¿no piensas escribir más? :( Y yo que me había enganchado, jopetas, que yo quiero ver que pasa que lloro yo también como Anna;(, anda porfaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa sigue con la historiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiia, besitoos <3:*
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