-¿Qué haces aquí? ¿No se suponía que lo habíamos dejado?
-Anna, déjame explicártelo. Tu madre me dijo que viniera a la comida familiar, que ya hacía tiempo que no le hablabas de mi, así que pensé que no le dijiste nada y...
-¿Viniste para no quedar mal?-Le corto.-¿Por qué no le dijiste que ya no hay nada entre nosotros?- Empiezo a tener un tono muy enfadado en la voz, y él lo nota.
-Anna no es para tanto, relájate por favor, lo siento, le decimos que no tenemos nada.
-No Miki, da igual, lo siento... No tienes la culpa, la tengo yo por no decir nada, pero paso ahora de discusiones y charlas ¿Te importa fingir?- Le pongo cara de buena y voy a la mesa con él y con la familia. La comida va muy bien, me preguntan todo lo que los fans de el programa querrían saber, como si vamos a hacer alguna fiesta como la que hicimos hace poco en Astorga, o la relación entre los miembros del programa… claro está que no les cuento nada de David, simplemente les digo que somos muy buenos amigos, aunque ellos siguen creyendo que Dani y yo somos amigos, en realidad no saben nada, y prefiero que no lo sepan, por que sé lo que me dirán: ''Seguro que has sido tú, Dani es muy bueno, siempre es muy bueno contigo, deberías arreglarlo y salir con él'' mi madre siempre dice lo mismo. Cuando ya se van todos, Miki me da un gran beso y se va. Nos quedamos solos mis padres y yo, y entonces aprovecho para contarles lo de Miki.
-Annita, ¿Como que lo habéis dejado? ¿Habéis estado fingiendo por nosotros?- y esto me lo dijo solo la primera vez, luego vinieron unas diez veces más la misma frase y luego un par de charlas, lo que nos llevaron unos cuarenta minutos, y cuando acabó mi madre, me despedí y me fui.
Las ocho y media prácticamente y acabo de llegar a mi casa, ¡Estoy agotada! Prepararé rápidamente la maleta para mañana, es lunes, pero es fiesta, y no hay programa, así que tengo todo el día para recoger mi casa en Madrid. Ceno ligero y rápido, me pongo el pijama y me voy a la cama. Son más de las diez y media, y a penas había dormido cuando me despertó el sonido de mi móvil, es un mensaje de David, dice:
"Buenas noches preciosa, supongo que ya estarás durmiendo. ¿A que hora llegas mañana a Madrid? Duerme bien cuqui, un beso."
Hacia poco que no hablaba con él, pero lo echaba de menos, ¡Es tan cariñoso! Se porta muy bien conmigo, todo lo contrario que yo con él... ¿Como le explico el beso que me ha dado esta tarde Miki? Bueno, mañana se lo contaré, de momento me concentraré en responderle al mensaje.
"Buenas noches cari, no, no me había dormido todavía, a la una menos cuarto, ¿Cuando llegue te llamo? Duerme bien, un beso"
Y después de enviar este mensaje me quedo dormida. Me despierto temprano, me ducho, me visto y desayuno, todo rápido para estar pronto para coger el puente aéreo, no me gusta llegar tarde. El viaje se me pasa lento, aburrido, normalmente me pongo música y me entretengo, pero esta vez tenía que pensar en como explicarle a David lo de Miki, no se ni como decírselo ni como se lo tomará, espero que bien, yo no hice nada, no le pondría los cuernos con nadie, ni a él ni a nadie, soy incapaz, y menos siendo David tan cariñoso como es. ¡Por fin llego! ¡Ya era hora! En cuanto salgo, antes de llamar al taxi para ir hacia casa me dispongo a llamarle.
-¡Buenos días preciosa!
-Hola cuqui, acabo de llegar, ¿Te parece si quedamos esta tarde a las ocho en mi casa? ¡Yo cocino!
-Me parece perfecto amor, a las ocho estoy allí y te ayudo a cocinar.
-Gracias David, te veo luego. Un beso
-No hay de qué, un beso.
SIGUIEEEEEEEEEEEENTE!
ResponderEliminar