Cuando acaba el programa me voy a mi camerino a recoger mis cosas e irme a casa. Me dispongo a quitarme el corsset cuando entra Dani por la puerta, así sin más, como si de su camerino se tratara.
-Perdón cuqui. Es que no quiero ver a Romina. Me está esperando en la puerta de su camerino y como no me ha visto me he metido aquí, pero ahora salgo.
-¡Haber llamado!.- Reímos.- Bueno puedes quedarte, ya me cambiaré pero... ¿por qué no quieres ver a Romi?
-Pues por que no para de perseguirme por lo del beso.
-¿A ella qué le importa eso?.- En serio cada vez me cae peor, y cada vez se me nota más.
-Pues no sé... pero solo quiere hablar de ese tema.- Abre un poco la puerta y ojea el pasilllo.- Sigue ahí. ¿Te importaría salir y decirle que me he ido?
-Claro que no cari. ¡Gírate!.- Aprovecho que se ha girado para ponerme una camiseta encima del corset y quitármelo sin que se me vea. Ahora me cambio la falda por unos pantalones vaqueros largos y me quito los tacones para ponerme unas bailarinas blancas. Perfecta. Y Dani no se ha girado, hasta en eso es perfecto...- ¡Ya está! Ahora vengo.
-Gracias cuqui.- Salgo del camerino mientras Dani se esconde detrás de la puerta.
-Romi. ¿Esperas a Dani?
- Sí.- Dice fría.- ¿Por qué? ¿Te importa?
-Mira bonita, yo no tengo culpa de que la gente prefiera ver un beso entre Dani y yo que entre vosotros.
-¿Perdona? Te recuerdo que entre nosotros ya pasó algo más que eso. El problema es que ahora se hace el duro...- ¿El duro? El problema es que eres tan creída que te crees que todo el mundo tiene que estar detrás de ti y tiene que creerse todo lo que dices. Esto solo lo pienso, paso de problemas.
-Lo que tú digas, te lo decía por que es que se ha ido... pero si quieres seguir esperando vete sentándote.- Me doy media vuelta y vuelvo a entrar en mi camerino.
-Muchas gracias cuqui, has estado muy convincente. Por cierto. ¿Recuerdas esa cena que me prometiste? ¿Qué te parece esta noche en mi casa a las nueve, sin Romina, solo Flo, tú y yo?
-Por mi perfecto, Dani. Nos vemos esta noche.- Me despido de él con un abrazo y un beso que me deja en el cuello cosa que me estremece mucho. Es un beso tan dulce que hace que me vuelva loca. En cuanto acabo de recoger me voy a casa. La ordeno y la limpio un poco, está hecha una leonera. Acabo de limpiarla y me preparo para la cena. No me arreglo mucho, aprovecho el peinado de esta mañana y también la falda del programa. La he cogido prestada de vestuario. Salgo de mi casa a y vente aproximadamente y llego a la de Dani justo a tiempo. Veo que Flo no ha llegado por que no está su coche. Llamo y me abre. Subo y entro en su casa. Le doy un beso en la mejilla y observo un poco el salón.
-Hola cari. Muy bonito todo esto. ¿Todavía no ha lle.?.- El sonido del telefonillo me interrumpe. Es Flo. Le abre la puerta mientras yo me siento. Él sube y después de saludarnos empezamos a cenar.
Cenamos hablando de chorradas y tonterías, la verdad es que estoy cogiendo cariño a estos dos tontacos. Cuando terminamos de cenar recogemos un poco todo lo que había preparado Dani y vamos a una discoteca que hay aquí cerca. Una vez dentro de la discoteca a Flo le llaman al móvil.
-Lo siento chicos, tengo que irme. Mi hijo se ha puesto enfermo y mi mujer quiere que lo lleve a urgencias. Dice que tiene mucha fiebre.- Dice Flo al volver de hablar por teléfono.- Mañana os veo ¿Vale?
-Vale Flo, que se recupere tu hijo.- Le digo dándole un fuerte abrazo de despedida.
-Hasta luego tío.- Le da otro abrazo y él se marcha. Nos quedamos los dos aquí solos en la discoteca. A penas son las dos, ya es mucho para mí pero él consigue convencerme para que me quede. Dani bebe mucho, muchísimo, creo que mañana ni se acordará de este tiempo juntos, pero yo no bebo tanto, solo llego a estar un poco contentilla pero no es nada. Dani cada vez esta más cerca de mí, empiezo a sentir su respiración en mi cara, sonríe. De repente, sin darme cuenta me besa. Me dejo llevar y poco a poco se abren nuestras bocas mientras nuestras lenguas se entrelazan.
-Bueno Dani, yo ya me voy. ¿Vale?.- Después de esto me siento un poco incómoda ya que sé que solo lo ha hecho por que está borracho.
-No por favor, quédate.
-Lo siento cuqui, nos vemos mañana.- Doy media vuelta y salgo de la discoteca. Me dirigo pensativa a mi casa. No imaginaba que pasaría esto. Volver a sentir sus labios, por tercera vez. Necesito decirle todo lo que siento. Supongo que quedaré con él para tomar algo, o para cenar un día. Llego a casa, me cambio, me desmaquillo y mientras me hago una coleta pongo el iPhone a cargar. Está casi sin batería. Pongo la alarma mañana... bueno hoy... a las nueve, algo tarde pero es que necesito dormir al menos cinco horas. Lo tengo claro, mañana me pegaré una siesta buena seguro. Bueno ya es tarde. Es acostarme en la cama y dormirme al momento. Estaba reventada.
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